¿Somos de izquierda?

Isidro López Neira, abogado, militante de los Verdes desde hace muchos años, nos envía un texto más largo de lo que solemos publicar. Hemos decidido aún así publicarlo en una sola entrada, porque observamos que las entradas que tienen dos partes no consiguen tanta aceptación como las entradas únicas aunque sean más largas. Esperamos vuestras opiniones para que nos ayuden para otras ocasiones.

El origen

Con el debate de que si somos de izquierda o no, llevamos años dentro de Los Verdes. Enumerar las argumentaciones nos llevaría mucho tiempo. Creo que es mejor ir al fondo del asunto, a los orígenes de donde nace la concepción de izquierda y para ello tenemos que viajar  al siglo XIX.

castrillón, Asturias, fotografía Agustín Orviz

Más allá del socialismo utópico de las primeras decenas de aquel siglo, se impuso a partir sobre todo de 1848 lo que empezó a conocerse como el socialismo científico, enfocado a un análisis de la sociedad con una metodología basada en la realidad y en los hechos. Pero ese análisis bebe en la dialéctica de Hegel, no solo en el positivismo. Hay algo que no se comenta generalmente en los libros marxistas, y es que Karl Marx fue un “freien”, un grupo de jóvenes discípulos de Hegel del que salieron varios pensadores revolucionarios. Engels también estaba entre ellos.

El gran aporte del último filósofo idealista fue la ley de la dialéctica, pero no entendida como luego se ha conocido leyendo a Marx, sino como algo que tiene que ver con una ley universal mediante la cual, el tiempo y la historia misma se expresan de esa forma. A una tesis, se le opone una antítesis, a la que finalmente le sucede una síntesis, que luego es superada por otra tesis que a su vez supera una antítesis que es superada por una nueva síntesis y así siguiendo. En realidad es como un círculo, pero que no se repite exactamente porque en cada giro se supera a sí misma como una espiral. Efectivamente, si miramos por un telescopio, el Universo está poblado de Galaxias en forma de espiral, y parece que la expansión misma del Universo, el Bing Bang, se desarrolla en una especie de espiral tridimensional, pero volvamos a la Tierra y al siglo XIX.

De la aplicación de la Ley General de la Dialéctica Hegeliana a la sociedad de aquel momento salió toda la concepción de lo que hoy se conoce como dialéctica de clases, y del materialismo histórico. Marx fue el primero en darse cuenta de que la sociedad se relaciona dialécticamente, en que hay distintas clases que tienen una relación dialéctica y que esa dialéctica está basada en la explotación económica de una clase por otra. Marx predijo con un acierto extraordinario que la acumulación de capital en pocas manos, iba a producir la quiebra del sistema capitalista, y afirmó que la única solución sería alumbrar una nueva síntesis, una nueva sociedad en la que las clases desaparecieran, en donde no hubiera propiedad privada y, por lo tanto, nada por lo que guerrear, porque no sería necesario apropiarse de nada, todo sería compartido por todos, incluso el estado dejaría de tener sentido en un mundo comunista en el que no sería necesario un poder que controlara a los hombres para que no ejercieran la violencia entre ellos.

fotografía Eva del Fresno

Pocas aportaciones ha habido en un aspecto puramente teórico a las teorías del socialismo científico del XIX. Mao desarrolló la teoría de las contradicciones antagónicas y no antagónicas. Al aplicarlo en la sociedad china no es que fuera muy positivo, ya que fracturó la sociedad. Habló de que había determinadas características de clase que eran irreconciliables con la clase obrera y otras sin embargo eran contradicciones no antagónicas, en fin, algo que también nos sacaría de tema.  Desde esta perspectiva podemos afirmar sin mucho temor a equivocarnos que la esencia de la izquierda está en el reparto de la riqueza y en la eliminación de las diferencias de clases sociales. La diferencia del Comunismo y el Socialismo está precisamente en que Karl Marx dijo que era necesario un periodo temporal en el que la clase obrera debía de tomar el poder y establecer una dictadura para vencer las resistencias de la burguesía. Después, cuando se llegara al comunismo, esa dictadura desaparecería porque ya no tendría sentido.

El Socialismo no marxista, sin embargo, cree que se puede llegar al poder por medios pacíficos y establecer un socialismo sin necesidad de  pasar por la dictadura. En los primeros socialistas utópicos sí que se dibujaba una sociedad más bien anarquista que comunista, pero el Socialismo moderado, desde mi punto de vista, no ha dibujado con claridad una transformación completa de la sociedad como lo hizo el marxismo o el anarquismo.

El siglo xx

Muy bien, ahora tendríamos que ver qué ha pasado con esas ideas del XIX. La dialéctica entre la tesis del Capital y la antítesis de la clase obrera, no ha generado una nueva síntesis revolucionaria de una sociedad sin diferencias como se creía en el siglo XIX, eso no ha sido posible incluso en aquellos países en que sí se produjo la toma violenta del poder por el proletariado y la instauración de la dictadura de los trabajadores; al final esas dictaduras “provisionales” han devenido en gobiernos autoritarios que se han mantenido en el poder en contra del pueblo y sin capacidad de abastecer al mismo de las necesidades básicas, pero este también es otro debate.

Donde hubo revolución devino en gobiernos autoritarios que se mantuvieron en el poder en contra del pueblo Clic para tuitear

Lo que se ha generado a lo largo de esta centuria y media desde la revolución industrial es una clase media que no llega a tener las condiciones de la burguesía pero que está lejos de un proletariado hambriento, explotado y sin futuro.

La clase obrera ha ido ganando beneficios sobre todo desde la última guerra mundial. La medicina gratuita cubre a la mayoría de la población, la enseñanza pública también beneficia a todo el que lo necesita, y para los momentos en que no se obtiene trabajo, está el paro, la jubilación también cubre a los trabajadores cuando no tienen edad para trabajar, los adelantos tecnológicos y la producción a escala han abaratado los costes de producción y han puesto al alcance de la clase media productos de consumo como automóviles, televisiones, etc. con los que un trabajador del XIX ni soñaría.

Pico Monsacro, asturias, fotografía del fotoblog Un güeyu abiertu

La clase media es la que tiene el poder hoy en día gracias a las revoluciones democráticas, el gran avance del siglo XX, una clase media que decide con sus votos los que gobiernan. Esta clase media no aspira ya a transformar la sociedad, porque cree que no hace falta, en realidad lo que quiere es mejorar su nivel de vida, tener mejores coches, mejores televisiones, alimentos más sanos, que no se dañe la ecología del medio en que vive. Que el aire sea respirable, que pueda visitar la naturaleza sin que esté contaminada, etc. En definitiva, lo que quiere hoy en día la clase media es mejorar su calidad de vida. Es posible que este estado del bienestar haya sido posible gracias al bloque del Este, que ha obligado a los capitalismos liberales posteriores a la segunda guerra mundial a dulcificar sus formas y repartir la tarta entre las clases trabajadoras, para que no sintieran la tentación de radicalizarse y acercarse al bloque soviético.

Es posible que la mejora del nivel de vida de las clases trabajadoras se debiera al miedo la revolución Clic para tuitear

Lo que está claro es que desde el fracaso del mal llamado comunismo, y la caída del muro, el capitalismo no ha hecho más que intentar desmontar este estado del bienestar propugnado por la socialdemocracia, no por el socialismo positivo de Marx, pero que estorba el desarrollismo, la depredación del neoliberalismo. Un estado fuerte no le conviene al Capital sobre todo al gran capital de hoy concentrado en todopoderosas multinacionales cuyos beneficios superan el PIB de muchos países pequeños y medianos.

Desde la caída del muro, el capitalismo ha trabajado para desmontar el estado del bienestar Clic para tuitear

la clase media

La clase media, ese ansiado voto del centro es básicamente conservador, en todo caso puede llegar a ser progresista, pero no quiere una transformación radical del sistema, viven acomodados en una vida rutinaria en la que en realidad apenas pueden sobrevivir, pero que no quieren cambiar.

Para un ciudadano de clase media lo importante es que tenga un buen sofá en su salón, con un buen televisor, un trabajo diario, un automóvil y vacaciones anuales. Un colegio para sus hijos y los médicos gratis.

Todo lo que signifique moverle el piso a este ciudadano, le atemoriza, si de repente ven sus ciudades y sus campos llenos de gente con otro color de piel, con otro idioma y otra cultura, se inquietan porque creen que van a quitarles sus supuestos privilegios.

Ven gente de otro color de piel y tienen miedo que les quiten sus supuestos privilegios Clic para tuitear

Si algún partido amenaza con una transformación radical de la sociedad y empieza la tensión igualmente se inquietan porque nadie quiere perder su estatus y que por una revuelta se vaya todo a hacer puñetas.

Y si las cosas se ponen feas, enseguida empezarán a mirar para todos los lados a ver si hay un salvador de la patria que ponga orden en el posible caos.

Ya pasó con los fascismos europeos de los años 20 y 30. Lamentablemente hoy se está dando un fenómeno similar en Europa y estamos presenciando, como la xenofobia, el racismo y los partidos de extrema derecha están resurgiendo por todo el continente.

Cuando las cosas se ponen feas buscan un salvador de la patria que ponga orden en el posible caos Clic para tuitear

Sin embargo ya no valen los viejos planteamientos socializantes del XIX, ni el comunismo, ni el socialismo radical son vistos con buenos ojos por esta clase media.

Solamente la ecología está sirviendo como una alternativa política válida a este resurgimiento de la ultra derecha, es la única antítesis válida a la nueva tesis planteada ante el decaimiento de la síntesis del estado de bienestar de después de la guerra.

Duruelos de la Sierra, Soria, fotografía JMFP

La realidad es que se vive alienado como vivían alienados los obreros del XIX y que tan bien describieron los primeros teóricos marxistas. ¿Qué horario de trabajo tiene hoy un trabajador de clase media? Desde un punto de vista existencial cualquier matrimonio con un par de hijos por ejemplo, vive una vida diaria agotadora, se tiene que levantar muy pronto por la mañana, para dejar a los hijos en el colegio o la guardería, antes de ir a trabajar. No es posible conseguir un nivel de vida digno, si no trabajan los dos miembros de la pareja y como tienen que prolongar normalmente sus jornadas para mantener sus trabajos, la hora de llegada a casa puede establecerse entre las seis y las ocho de la tarde, luego hay que ayudar a los niños con los deberes, bañarlos, hacer la cena y acostarlos. Allá por las diez y media un poco de descanso en el famoso sofá del salón delante de la caja tonta, que le suministrará la información en cómodas cápsulas elaboradas para que hagamos bien la digestión y a las once y media como mucho ese matrimonio está roncando agotado.

Y cuando llegan las elecciones ¿Qué criterio utilizan para decidir a quién votar? Pues no hay que tener muchas exigencias simplemente se sientan delante de la tele y piensan………”A ver que dicen” y claro no se enteran de la misa la media. Solamente una irrupción como la que tuvo Pablo Iglesias en los medios, puede cambiar las cosas, pero dudo que ese fenómeno vuelva a repetirse, no creo que lo permitan los medios de comunicación controlados por los grandes grupos económicos.

Esa clase media que decide quien gobierna vive alienada Clic para tuitear

Esa clase media que decide quien gobierna los países, vive alienada y al igual que en el siglo XIX los comunistas hacían pedagogía entre el proletariado para tomaran conciencia de clase, los ecologistas de hoy tendríamos que educar para cambiar la vida, para que la clase media tomara conciencia que vive una vida llena de estrés, comiendo alimentos que no le convienen, sin poder disfrutar de la naturaleza adecuadamente porque el productivismo se la está cargando, con una información controlada por los grupos financieros y en definitiva una vida que no es plena.

Tenemos que hablar de mejorar la calidad de vida, de conciliar la vida familiar y laboral, de mejorar la calidad de los alimentos, de cuidar el medio ambiente para que nuestros hijos puedan disfrutar de él y entonces conectaremos con la clase media porque estaremos hablando de sus aspiraciones.

Si hablamos de mejorar las condiciones de vida, de conciliar vida familar y laboral nos escucharán Clic para tuitear

Hablemos del proletariado y de revoluciones obreras y estaremos alejándonos de la masa de población que puede transformar el sistema.

De lo que no cabe duda es que se está produciendo un desclasamiento de esta clase media desde los tiempos de Reagan y Tatcher, los trabajadores han ido perdiendo capacidad adquisitiva año tras año y también han visto como en las sucesivas crisis del capitalismo (ya previstas por Karl Marx) el pez grande se come al chico y las multinacionales han ido concentrando cada vez mayor poder y mayor riqueza, acabando con la pequeña y mediana empresa mandando a millones de trabajadores al paro.

el precariado

Esto constituye un fenómeno que hay que observar, se está produciendo un fenómeno de vuelta a la “proletarización” en el que hay trabajadores que no pueden sobrevivir con el sueldo ganan, no salen de la pobreza. Que les echan de sus casas porque no pueden pagar la hipoteca, que pasan frío porque no pueden encender la calefacción, y que dependen de los comedores colectivos para alimentarse o de la exigua pensión de los abuelos.

Se está produciendo una vuelta a la proletarización, personas que no pueden sobrevivir con lo que ganan Clic para tuitear

Esta masa de marginados de la sociedad comienza a constituir un elemento que condiciona una nueva dialéctica dentro del sistema.

Antigua mina de cielo abierto del Abeduriu, Asturias, fotografía de Agustín Orviz

La ecología política debería beber de la misma fuente que bebieron Karl Marx y Federico Engels, de la dialéctica Hegeliana como una teoría general y olvidarse o por lo menos matizar la teoría marxista que es un caso de aplicación de esta teoría a un momento concreto de la sociedad del siglo XIX.

 

Hay que utilizar la dialéctica hegeliana y olvidarse de la dialéctica marxista que es una aplicación particular de la misma Clic para tuitear

No existe solamente la contradicción entre clase sociales hoy, hay más dialécticas. La principal dialéctica actual, la que encuadra a las demás como dijo mi amigo Jordi Guillot en una charla magistral que nos dio a Los Verdes de Canarias hace ya algunos años, es la dialéctica que se ha establecido entre el mundo artificial creado por el hombre y la naturaleza.

Hay más contradicciones que las de las clases sociales Clic para tuitear

A la síntesis creada por la naturaleza durante millones de años esa maravilla llamada el medio ambiente, se le opone la tesis de la sociedad desarrollista y productivista del ser humano. Una tesis que cree en el espejismo del desarrollo infinito, en un espacio finito y que de seguir esquilmando y destruyendo el medio natural, acabará con él y por lo tanto con la vida en el planeta. Es necesario que haya una antítesis de esta tesis suicida que alumbre una nueva síntesis en la que el hombre y la naturaleza puedan convivir de una manera sostenible en el tiempo. Ahora mismo, esto está por encima de todas las cosas, y la lucha por conseguir esto para la humanidad da sentido a todas las luchas. Sin vida no hay clases sociales, ni capital, ni futuro más allá en las estrellas, llevaremos una semilla de muerte adonde vayamos.

Sin vida no hay clases sociales ni capital. Convivir con la naturaleza es lo prioritario Clic para tuitear

Esta antítesis de hoy que es la ecología, favorece a las clases medias, tenemos que ser los abanderados de la mejora de la calidad de vida. Para eso deberíamos hablar de la posibilidad de tomar conciencia de que a lo mejor no todo se puede basar en ganar más dinero y acumular la riqueza, sino en ajustar la actividad económica en base a las personas, no al capital. Lo mismo hay que decrecer para ser más felices aunque no tengamos más riqueza.

Respecto al desclasamiento, es otro fenómeno que hay que cuidar hay que dar respuesta a esta dialéctica de los marginados y hoy por hoy, con el automatismo, la robotización, la concentración de los medios de producción y financieros, es evidente que no va haber trabajo para todos y cada vez menos. La única solución es la renta básica, un renta que permita sobrevivir con dignidad a toda la ciudadanía. No podemos abandonar esta idea en el ecologismo.

Frente a la robotización la única solución es la renta básica universal Clic para tuitear

La ecología política tiene que transformar el sistema, no puede valerle con reformarlo, o con una evolución lenta porque se nos está acabando el tiempo. Tiene que recuperar la fuerza transformadora que ha perdido el socialismo y el comunismo, no queremos cambiar los gestores solamente, queremos cambiar el sistema para que no sea posible la corrupción.

La ecología política tiene que transformar el sistema, no solo cambiar los gestores. Clic para tuitear

Esto significa la eliminación de los privilegios de la casta política, la reforma de la ley electoral y establecer un sistema de consulta continuos a la población sobre los temas importantes en los tres niveles de la administración, estatal, autonómico y municipal. Sobre todo en este último por supuesto.

La consulta a la población debe estar en todos los niveles, estatal, auntonómico y municipal Clic para tuitear

Hay que cambiar las relaciones de producción y el modo de producción de bienes, si queremos llegar a una sociedad sostenible, eso significa descentralizar el poder de las multinacionales, para ello hay que reforzar la unión de los estados no sólo económica, también política, para que puedan hacer frente al Gran Capital internacional. Por lo tanto la ecología tiene que estar en contra de los tratados que tratan de doblegar el poder de los estados ante las multinacionales, hay que estar contra la desregulación mercantil, porque esto causaría mucho daño al medioambiente. Con la desregulación podrían fabricar las empresas todo tipo de alimentos modificados genéticamente, y acabar con las empresas nacionales.

El modo de producir bienes no puede estar basado en la competencia, como antítesis los ecologistas tienen que proponer la cooperación, el trabajo cooperativo el asociarse para trabajar colectivamente con otros en vez de competir. La ecología debería apoyar el cooperativismo como alternativa a las grandes fábricas, a las multinacionales concentradoras de poder.

Proponer las cooperativas como alternativa económica Clic para tuitear

Igualmente debería apoyar a los autónomos y a la pequeña empresa y para ello potenciar internet como medio de distribución de bienes, así como ganar la efectividad de Correos, para que las personas y las pequeñas empresas puedan competir con las grandes.

La transformación de la sociedad productivista en un sistema eficiente energéticamente y respetuoso con el medio ambiente, generará millones de puestos de trabajo y además estables. Esa transformación solo puede ser llevada adelante, si el Estado interviene generando inversiones en este campo. Algo que ya se hizo en América y en Europa, después de la gran recesión del 29 pero esta vez, no para fabricar cañones y tanques sino para construir un mundo nuevo libre de contaminación, y realmente eficiente tanto desde la perspectiva energética como económica.

Hay más relaciones dialécticas dentro de la sociedad actual que la ecología política debería tener en cuenta.

Los inmigrantes son un ejemplo de ello, constituyen un grupo marginado de la sociedad porque ocupan puestos poco remunerados y no acaban de estar integrados en el sistema político.

Museo Gughengeim Bilbao. Fotografía JMFP

La dialéctica generacional genera también antagonismos, sobre todo entre la juventud que se opone a la generación madura instalada en el poder y que quiere conservarlo frente a los jóvenes que quieren reemplazarlos. Los niños y los adolescentes quedan fuera de esta relación dialéctica pero los ancianos también suponen un grupo de presión importante al que hay que darle respuesta, hay que reconciliar esta contradicción.

La mujer se está liberando de la sociedad patriarcal en la que llevamos miles de años viviendo, y realmente suponen igualmente una antítesis a las viejas tesis machistas, hay que apoyar el surgimiento de una nueva síntesis que supere esta dialéctica.

No menos importante es la dialéctica que están oponiendo los distintos géneros, estableciendo unas antítesis a las viejas tesis con unos colectivos LGTBI cada vez más numerosos y mayor influencia.

Por último, y no menos importante están los colectivos de defensa de los animales que cada vez son igualmente más influyentes y que también establecen una relación dialéctica con el resto de la sociedad. Esto es algo que para un marxista sería incomprensible, pero abriendo la óptica a la teoría de la dialéctica general, es totalmente asumible por un partido que quiere transformar la sociedad. Los animales de compañía suponen un aumento de calidad de vida para la clase media.

conclusión

Hagamos un resumen de los temas que deberían estar presentes en un partido ecologista:

  • El objetivo principal es llegar a las clases medias
  • Más que de lucha del proletariado hay que hablar de mejorar la calidad de vida.
  • Hay que reivindicar la Renta Básica Universal para acabar con el desclasamiento de la clase media.
  • Hay que hacer pedagogía sobre lo que significa vivir mejor, desligándolo del productivismo
  • Estamos en contra de la globalización y la desregulación de los mercados.
  • No podemos apoyar la dejación del Estado en unas funciones que le son intrínsecas, la medicina y la enseñanza tienen que ser públicas o en todo caso gestionadas por cooperativas apoyadas por el Estado.
  • Iniciar un “new deal green” en el que el estado transforme el modo de producción y las relaciones de producción aunque eso suponga un decrecimiento económico temporal.
  • Fomentar el cooperativismo
  • Apoyar a los movimientos emergentes en dialéctica con el sistema. Feminismo, Colectivos LGTBI, Animalistas e Inmigrantes.

Creo que todas estas políticas suponen unas señas de identidad que nos diferencian del resto de partidos.

Si Podemos se escora hacia la izquierda radical y empieza a hablar un lenguaje del siglo XIX estará condenado al fracaso y nos arrastrarán con ellos en su fracaso.

Está claro que solamente con el bloque de izquierdas en este país, no se va a tomar el poder, para poder triunfar habrá que lograr llegar al centro, a las clases medias para poder transformar la sociedad, algo que ha intentado Podemos pero que finalmente no parece haber conseguido alineándose con las viejas y rancias tesis del Marxismo.

Pienso que los verdes tendríamos que estar muy atentos a este proceso de aquí a las próximas elecciones. Si se mantiene la unidad de toda la izquierda romper esta unidad solo por EQUO, no sería muy coherente ni oportuno políticamente. Sin embargo si la unidad se rompe por IU y otros componentes de PODEMOS habría que plantearse la oportunidad de ir solos a las elecciones.

 

Isidro López Neira

Isidro López Neira es abogado, y ha trabajado como asesor financiero en uno de los primeros bancos del país. Ha sido secretario general de COMRADE, ONG de apoyo al inmigrante, abogado de la Secretaría Nacional del Migrante del Gobierno de Ecuador y abogado Voluntario en Asociación Puente de Esperanza. Actualmente es miembro del Equipo Jurídico de SOS-RACISMO. Es coautor de los libros de ciencia ficción “Susurros de otros mundos” y “Susurros de otros tiempos” y es también administrador de la web literaria Zonaereader.com

Como activista ha participado en la clandestinidad en ORT (Organización Revolucionaria de Trabajadores) hasta su extinción. También en CC.OO hasta la muerte de Franco.  Representante de los trabajadores durante trece años por el CAT (Colectivo autónomo de Trabajadores) posteriormente incluido en la CGT.   Militante del movimiento pacifista en el Comité Anti Otan,  Participó en los primeros tiempos de la formación de Izquierda Unida. Co-fundador del partido local IR-Verdes que gobierna actualmente en el Ayuntamiento de El Rosario en Tenerife. Miembro de Los Verdes desde 2003. Secretario de Organización de Los Verdes de Canarias hasta 2007. Afiliado a Los Verdes de la Confederación en Madrid hasta 2010, participó desde los comienzos en la formación de EQUO, partido en el que militado con altibajos hasta la actualidad.

7 thoughts on “¿Somos de izquierda?


  1. Entonces, ¿al final somos de izquierdas o no? Creo amigo Isidro que terminas esquivando la respuesta. Que en realidad depende de qué entendemos por ser de izquierdas. Si ser de izquierdas es apoyar lo público, Estados fuertes contra el Gran Capital, el reparto de la riqueza (por ejemplo en forma de Renta Básica) y la calidad de vida (¿justicia social?) frente a la privatización de la vida, entonces somos de izquierdas, me temo 😉 Otra cosa diferente es que NO seamos marxistas o anarquistas, pero la ecología política podría ser entendida como una nueva forma de Socialismo, si utilizamos la terminología clásica. Pero amigo, no sólo la teoría marxista se ha quedado obsoleta y rancia, también la dinámica dialéctica: por mucho que Hegel nos haya deslumbrado la Ciencia enseña que la realidad no es dialéctica. El movimiento dialéctico puede ser útil para explicar algunas cosas, o como marco conceptual, pero sabiendo que la Naturaleza no funciona realmente así. Y es que de si algo tiene que beber la ecología política es de la ecología científica, de la que se supone que parte y toma el nombre. Por terminar, creo que no sólo debemos llegar a la clase media (en regresión), que por supuesto, sino también al precariado creciente y a la masa general de trabajadores, porque si no no tendremos mayoría suficiente. Y una pregunta: ¿crees que el Decrecimiento será atractivo para una clase media que, tal y como dices, es conservador y no quiere cambiar su forma de vida, y que identificas como nuestro principal objetivo? Un cordial saludo. 😉


    1. Perdona Jorge, te he respondido en otros foros. Al final esto de las redes sociales es un lío. Te pego una respuesta más abajo:
      La verdad es que este artículo es una especie de prueba de test sobre un ensayo que tengo en la cabeza desde hace mucho tiempo, pero que no llego a plasmar nunca, que trata de explicar la transición desde una óptica marxista hacia la ecología política, por eso he usado una terminología cercana al marxismo. También tienes razón, al final se me ha olvidado responder a la pregunta de si somos de izquierda o de derecha. Esto es consecuencia del poco tiempo que tengo y de ponerme a hacer el artículo de una sentada a la madrugada. Creo que la diferencia fundamental con respecto a la izquierda y la derecha, es el sistema económico. Nosotros no creemos que la solución al bienestar de la población sea el desarrollismo, el producir más, algo que en las dos ideologías está presente. En una parte en manos del Capital y en la otra en manos del Estado. La ecología piensa que es mejor hacer una economía en base a las personas y el respeto al medio ambiente, no en base a la acumulación de capital y al productivismo. eso solo es posible haciendo economías adaptadas a la naturaleza del medio local principalmente, haciendo las fábricas y las granjas pequeñas, y potenciando que los medios de producción estén en manos de los ciudadanos, en cooperativas o pequeñas empresas o autónomos. En definitiva descentralizar el poder que no se acumule en el estado o el capital privado en las multinacionales. Eso es algo que nos diferencia sobre manera con la derecha o la izquierda. Desde luego que para esto hay que decrecer en un primer momento, y fabricar productos de calidad sin obsolescencia programada. Cuando hablo de beber de la misma fuente del Marxismo, me estoy refiriendo a Hegel y a su dialéctica, Hegel no habló nunca de dialéctica de clases, fue Karl Marx el que habló de esa dialéctica cuando aplico la ley universal de la dialéctica Hegeliana a la sociedad del XIX. Hoy en día se puede aplicar la misma ley, pero nos encontramos con que además de la dialéctica de clases, hay también dialéctica generacional, dialéctica de los géneros reprimidos durante años, dialéctica de la mujer que se está liberando del patriarcado, etc. pero que por encima de todas ellas está la relación dialéctica de la tesis desarrollista con la síntesis del medio ambiente que ha permitido el desarrollo de la especie humana, el ecologismo científico y político, supone una antítesis a esa tesis desarrollista y de ese antagonismo tiene que surgir una nueva síntesis en lo que no sea sólo la naturaleza el sistema mayor, sino una relación sostenible en el tiempo de la especie humana para evitar la destrucción de la vida en el planeta. La dialéctica es un método de estructuración de la realidad y funciona en todo momento y en todo ámbito.
      La Ciencia funciona en un ámbito distinto de la dialéctica, y de todas formas el positivismo creo que ha sido superado por la fenomenología que tiene en cuenta el propio punto de vista del observador a la hora de analizar un fenómeno, pero ese sería otro debate que nos llevaría muy lejos.

      El tiempo se expresa dialécticamente, es como si fuera una encuadre mayor, un encuadre conceptual que actúa ordenando el devenir, el aparente caos de la existencia. La puedes observar en cualquier fenómeno. Por ejemplo en la moda, para poner un ejemplo más prosaico.

      Así en los 60 que predominaba el arte abstracto, se imponían las formas simples cuadradas, los peinados sencillos y el pelo corto y alisado. A este estilo, le sucedió la moda Hippie que supuso una antítesis de lo anterior, con formas onduladas redondeadas, y una explosión de colores y formas florales y amables.

      A este estilo le sucedió el punk, que fue lo contrario de lo anterior, formas puntiagudas, afiladas y colores negros y nada de amabilidad en el aspecto, los jóvenes parecían muertos vivientes.

      Después de esto nuevamente lo contrario, los postmodernos vinieron con sus trajes elegantes, sus aspectos impecables y un estilo que nada tenía que ver con lo anterior.

      ¿Que vino después? Por supuesto lo contrario, el “Crunch” con su estilo casual y chabacano, alojado de los jóvenes trajeados del postmodernismo.

      En fin, la existencia se expresa dialécticamente, para mi es algo innegable lo observo continuamente.

      Te podría hablar de como la dinámica de grupos también se expresa de esta manera, como en todo proceso grupal, hay momento de tesis (suponen como una fuerza centrífuga) en los que la gente aporta nuevos puntos de vista y el grupo tiene necesidad de salir afuera al medio y momentos de antítesis (sería como una fuerza centrípeta) son momentos en los que la gente necesita reunirse, hablar, intercambiar y acercar posiciones. Finalmente los momentos de síntesis (Un momento de equilibrio de estas dos fuerzas, como un círculo) en los que se produce una estabilidad en el grupo y éste se asienta en base a acuerdos que permiten una convivencia de todos y un trabajo productivo. Este momento se vuelve a romper con el surgimiento de nuevos puntos de vista de nuevas tesis, que a su vez generan antítesis que se tienen que resolver en una nueva síntesis que hace avanzar el grupo. El problema es cuando los antagonismos son tan antagónicos que la contradicciones son irreconciliables y entonces todo se atasca, no hay evolución en ese grupo hasta que se rompe y cada parte comienza un nuevo proceso con su tesis, que repetirá la dialéctica generando una nueva antítesis y una síntesis y así siguiendo.

      Hay más ejemplos, pero sería demasiado largo.


    2. Nuevamente se me ha ido la olla, pero es que casi son las cuatro de la madrugada y empiezo a estar hecho polvo.
      Por supuesto que el decrecimiento será atractivo para un miembro de la clase media.
      ¿Te gustaría tener una jornada de 30 horas o incluso de menos adaptando tu sueldo a una conciliación con las necesidades de tu familia, o simplemente de tus inquietudes culturales, sociales, políticas o espirituales?
      ¿Te gustaría tener productos que duraran activos lo que antes? ¿Que una televisión te durará 15 0 20 años, un frigorífico también y un coche lo mismo? ¿Te gustaría comer productos libres de insecticidas y de herbicidas cultivados ecológicamente? ¿Te gustaría comprar tu ropa hecha a mano artesanalmente a través de internet? Mejorar la calidad en la producción para mejorar en la calidad de vida, supone decrecer, supone que el coche que conduces lo hayan hecho en su mayor parte a mano, y que te dure por lo tanto más. Que el jersey que vistes lo hayas elegido en base a lo que hayas hablado con el que te lo ha tejido y vendido a través de internet. Que los alimentos que comes se hayan cultivado en el huerto urbano de tu barrio o localidad, o en una cooperativa en la que estás asociado para poder consumir productos naturales.

      ¿Como no le va a gustar el decrecimiento a esa clase media?


  2. Estoy de acuerdo en el análisis de la sociedad, un trabajo excelente Isidro, muchas gracias. Respecto a como modificar las dialécticas, creo que en la actualidad EQUO está consiguiendo modificar dialécticas de la izquierda, por ahora EQUO, al estar encuadrado en el bloque de izquierdas ha conseguido modificar el discurso de este y meter temas en la agenda: energía Nuclear, contaminación, animalismo, movilidad….y al estar en gobiernos locales se han conseguido victorias tan importantes como que en Madrid se habla mas de salud pública y recuperación de espacios para las personas que de derecho a utilizar el vehículo privado. Este trabajo ha puesto en valor la ecología política y hemos conseguido un mayor respeto que, en esto estoy de acuerdo contigo, no podemos perder si la deriva del bloque de izquierdas se dirige al siglo XIX


    1. Totalmente de acuerdo contigo y ese es el camino que tenemos que seguir. Es una tarea pedagógica.


  3. Muy interesante y didáctico. Cuando los árboles no dejan ver el bosque es de agradecer que alguien preste su ayuda para alcanzar otra perspectiva y este ensayo o artículo me ha clarificado muchos aspectos de cómo deberíamos enfrentarnos, como afiliados y/o simpatizantes de EQUO, a la crisis integral de nuestro sistema político, social y económico. Me gustaría que Pablo Iglesias lo leyera. Gracias.


  4. Creo que estratégicamente el ecologismo (político, valga la redundancia) no debe entrar en el debate de izquierda o derecha o transversalidad (izquierda+derecha) y centrarse a hablar de sus propuestas para toda la sociedad.

    Discrepo que halla que enfocar a las clases medias, puesto que ahora mismo en España apenas hay clases medias tras su empobrecimiento y conversión en clases bajas. El ecologismo es la ideología más social de las actualmente existentes y debe enfocarse tanto a las escasas clases medias como a las gruesas clases bajas.

    Pienso que habría que seguir la línea discursiva y propositiva de la ecologista Yayo Herrero, que me parece que es muy similar a la de Rosa Martínez aunque ésta, en mi opinión, se mete en un jardín al hablar de transversalidad (izquierda+derecha).

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