Salvar a Santiago Nasar

Este artículo es un pensamiento en voz alta, un ejercicio de autoconvencimiento.

Para quien no lo sepa, Santiago Nasar es el protagonista de la novela de García Márquez, “Crónica de una muerte anunciada”. Desde la primera frase del libro sabes que lo mataron, la novela consiste en contarte cómo pudo haberse evitado, cómo en realidad quienes lo mataron no querían hacerlo sino que eran presos de la inercia social, de los deberes morales de una sociedad pacata y estúpida que no puede evitar el asesinato.

La situación de España hoy no deja de recordarme a esa situación. Nadie parece querer el conflicto y nadie es capaz de evitarlo.

A mi alrededor crece la catalanofobia y veo a la familia, a los amigos, a casi todo el mundo, ir detrás de las banderas dispuestos a todo. En el lado independentista leo desvaríos de imposible comprensión para mí.

Mientras, esta crisis ha servido para que una clase política corrupta y mafiosa nos siga gobernando. En Madrid y en Cataluña.

Mientras, los grupos franquistas filonazis campan a sus anchas por nuestras calles.

Esta crisis es en definitiva el fracaso de la capacidad regeneradora de la política española y catalana, igualándonos con ello a la crisis política mundial que padecemos.

Los cargos públicos obtenidos en el período 2014-2016 luchan contra una prensa precarizada y sin viabilidad financiera que hace un periodismo servil y amarillista para sobrevivir. Detrás de sí tienen partidos fracturados y muy débiles. Al lado una sociedad paralizada o movilizada detrás de banderas como si esto fuera un gigantesco campo de fútbol.

Esta situación me ha desbordado, a mí y a muchas personas. Sentimos el desánimo y la incertidumbre. Por eso, es bueno reposar y reflexionar con la vista en el medio plazo.

Adoctrinamiento

Esta palabra no para de oírse en estas semana atacando una vez más a la educación por parte de los de siempre.

Sobre el debate que hay en prensa creo que es revelador este  artículo de Piedras de papelO este vídeo de Jordi Évole.

 Por eso voy a centrarme en entender qué mensajes reciben nuestros peques.

Figura de soldado español ahorcado en Bruselas

En Bruselas, en la Grand Place hay una cervecería denominada “el rey de España”En esa cervecería se pueden ver figuras de soldados españoles ahorcados colgando del techo. Este adorno sui géneris se da en una plaza donde gobernantes españoles ordenaron asesinar a muchas personas por no ser de la misma religión.

Obviamente, si entráramos con un niño pequeño en la cervecería y nos preguntase qué eso y decimos “un español ahorcado”, es probable que ese niño en el futuro no tenga una opinión muy elevada de los españoles y eso va a adoctrinar mucho más que ningún currículo escolar.

Sin hablar de la televisión, los vídeos juegos, etc. Desde que nacen estamos “adoctrinándolos” en nuestra cultura. Y nuestra cultura no es neutral nunca, en nada. Y nuestra actitud personal, nuestro lenguaje no verbal educa más que 100 maestros y responde también a una cultura y a una visión política de la vida, incluso en la persona más apolítica del mundo.

Adoctrinamos desde que nacen. Hasta con el lenguaje no verbal Clic para tuitear

La cuestión es entonces qué valores son los que reciben. Aunque haya mil ejemplos más salvajes, veamos estos deberes escolares de una escuela pública de cuarto de primaria que no seleccioné de ninguna forma, simplemente me pidió ayuda mi herencia genética para hacerlos. Lo que había que hacer era leer el texto y escribir un resumen:

Deberes de cuarto de primaria colegio público en Asturias

Habla del primer viaje de Colón y se muestra como los ánimos de la tripulación flaquean, están a punto de volverse a la península y renunciar al viaje, hasta que uno de los hermanos Pinzón dice:

“Sus Majestades los Reyes nos encomendaron una misión y no volveremos hasta que la hayamos cumplido”

“Adelante, adelante” gritaron los marineros de las tres naves…

¿Qué trasmite el texto?

Así de primeras, el texto muy republicano no parece. Es más, podríamos decir que nos enseñan que algo tan absurdo como tener un rey, es lo más natural del mundo.

Realmente, quien encargó la misión fue la corona de Castilla, con el empeño personal de Isabel y hubiera sido más lógico decir “La Reina nos encomendó…”, pero no vamos a hacer de menos al pobre Fernando, ¿verdad?.

Por otro lado, ¿de verdad nos creemos que los marineros, una clase social absolutamente oprimida que vivía y trabajaba en unas condiciones de semiesclavitud, arriesgaba su vida con alegría por servir a sus Majestades?. ¿O sería que el Pinzón este llevaba un látigo en la mano e iba armado?. Yo me creo más bien lo segundo. Es decir, se está ocultando al alumnado la realidad de explotación de la marinería.

Finalmente, no se descubrió América de una forma absoluta. Quien lo descubrió la cultura europea, allí ya vivía mucha gente. Hablar de “descubrimiento” es puro eurocentrismo.

Estamos pues adoctrinando en defensa de la monarquía y con una visión clasista, machista y eurocéntrica. Y probablemente, ni la maestra que mandó esos deberes ni la inmensa mayoría de quienes lo leyeron, repararon en ello. La distorsión de la historia y de la realidad no es mayor en Cataluña que en Madrid o en Nueva York y siempre es a favor de las oligarquías.

Como dice este artículo de Eva del Fresno “el mundo es de derechas”.

llegar a la gente

¿Cómo se puede contrarrestar esa corriente cultural dominante y dominadora desde una visión transformadora de la sociedad?

Es claro que hablando del colapso y el Apocalipsis o formulando mensajes anti-todo, no. Necesitamos construir un discurso asertivo con conceptos en positivo que realice propuestas realistas y concretas que afecten a la vida de la gente.

Si discutimos sobre banderas, o sobre principios generales, las mafias ganarán. Si  lanzas ideas encontrarás quien te escuche. Para vencer el adoctrinamiento conservador que viene de serie en la sociedad hay que ser capaces de presentar una propuesta de sociedad en positivo y atractiva que pueda ser asumida por sectores numerosos de la sociedad.

Si realmente creemos en lo que decimos, nuestro objetivo no es ganar elecciones, ni tener cargos públicos, sino transformar la sociedad para que se cambien los paradigmas del modelo productivo y social. Para ello, tenemos que ser capaces de reformular de forma atractiva los mensajes, como explica muy bien este artículo de ecopolítica.

Un paso más allá de la tolerancia

De todo lo enunciado anteriormente, puede deducirse una cierto sentimiento de superioridad. Mira tú que listos somos que leemos blog perdidos por la red sobre cosas muy serias, mientras la masa no piensa y debe ser dirigida.

Si pensamos así, acabaremos teniendo un comportamiento intolerante más tarde o más temprano. No se trata de tolerar la diferencia y la diversidad, sino de aceptarla.

Por más que no comprenda el independentismo y que algunos discursos de las últimas semanas sean profundamente incoherentes y alejados de la realidad, no puedo sentirme superior a alguien independentista y tratar de enseñarle el camino correcto.

De la misma forma, no puedo decir sin más que todas las banderas españolas son de fachas.

Entre estelada y rojigualda, plantemos la bandera del respeto y la paz Clic para tuitear

Hay personas que se sienten catalanas y están dispuestas a pelear por ello y hay personas que se sienten españolas y están dispuestas a pelear por ello. Y ambos grupos son respetables y deben ser aceptados.

No se trata de elegir bando, sino de hacer más ancho el camino Clic para tuitear

Por eso, entre quienes sacan la rojigualda y quienes sacan la estelada, debemos sacar la bandera del respeto y la comprensión hacia la diversidad. No se trata de atacar a uno u otro bando, sino de buscar un camino alternativo con ancho suficiente para que quepa todo el mundo.

Banderas en el erial

En el fondo de la cuestión catalana subyace la incapacidad para aceptar al otro, al diferente. Debemos entender que una persona tiene derecho a no quererte,  tiene derecho a no ser como tú. El famoso “así no, compi” de Echenique es una buena muestra de ello. ¿Cómo que así no?. Será así o como a mí me dé la gana. No existe una postura “como Dios manda” y otra que no lo es. Ni dentro de los partidos, ni en la sociedad.

No murió, lo mataron

Cuando eres pequeño y eres educado en el catolicismo, como casi cualquier ciudadano ibérico de más de 40 años, te explican que Jesús murió en la cruz. Y claro esa es una expresión incorrecta. Nadie se muere él solo en la cruz. Alguien te tiene que crucificar. Es decir, a Jesús lo mataron, no se murió. Ahora claro, si explico esto a un niño, podría decir ¿Quién lo mató?. Los soldados a las órdenes del imperio instigados por los sacerdotes……vaya, igual también estoy adoctrinando…o describiendo el asesinato de Oscar Romero.

Aunque parezca contradictorio con lo explicado en los párrafos anteriores, también hay que aprender de esto. Ser respetuoso y asertivo no puede ser lanzar una parrafada llena de divagaciones. La sociedad necesita que se le digan las cosas claras.

El otro día, los incendios forestales hicieron que en Asturias no amaneciera a la hora acostumbrada. El cielo se negaba a dejar pasar el sol para que no viera la vergüenza de la tierra quemada a propósito por los que viven en ella y de ella.

Sin embargo muchos discursos políticos fueron profundamente tácticos, hablando del desarrollo rural. Hay otros 364 días al año para hablar de una nueva movilidad rural, de la banda ancha en la zona rural o de los recortes en sanidad y educación. Pero ese día era el día de lanzar un mensaje. Los incendios fueron intencionados y hay unos culpables, no es matorral, ni el cambio climático ni la despoblación. Es el  individuo de la cerilla. Punto final.

Ir con el viento no es siempre la mejor estrategia electoral Clic para tuitear

Comprender que alguien pueda sentirse catalán, español o de dónde sea, sí lo hay que aceptar. Es un ejercicio que hay que hacer. Pero también hay que ser firmes en rechazar aquellos comportamientos (no las personas) que entorpecen la convivencia pacífica. Siempre que hay alguien voceando, hay mucha gente deseando que otro alguien diga que está mal vocear. Ir con el viento no siempre es la mejor estrategia electoral.

Aquí finaliza este ejercicio de autoconvencimiento o manual de autoayuda. Espero que haya servido a quien lo lea y esté tan angustiado como lo estoy yo.

Nadie va a venir a salvar a Santiago Nasar. Tampoco hace falta un ejército para ello. Solo alguien que sepa lo que quiere hacer y cómo hacerlo y lo intente. Aún hay tiempo.

Pepín Fernández autor de este artículo ha escrito ya varios en este blog. Aquí se puede leer el último que escribió:

Comillas y la nueva política

Y aquí otro que de alguna forma se relaciona con el de hoy:

Desde la derrota

 

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