Un punto de vista profesional

El autor, que se dedica profesionalmente a temas de comunicación política, nos alerta sobre la necesidad de mejorar este aspecto dentro del movimiento verde. Un aspecto interesante de la historia de los Verdes.

Versión en catalán del artículo: Un punt de vista professional

Empecé en el movimiento ecologista en mi adolescencia, allá por el año 1978. Desde hace más de 20 años me dedico profesionalmente a la psicoterapia, coaching, formación en comunicación y habilidades, cambio personal/profesional, entre otras materias. Y milito en partidos verdes desde hace unos 10 años.

Allá por el año 2011, yo estaba en el secretariado de Els Verds Esquerra Ecologista P. V. (partido fundador de Compromís) y la Coordinadora_Verde empezaba a funcionar. Hubo una serie de experiencias que me ayudaron a entender algunos de los factores que hacen que el movimiento de la política verde esté tan mal, desde el punto de vista de la conducta humana.

Por aquella época aparece en castellano No pienses en un elefante, de George Lakoff, con el que tomo consciencia de uno de los problemas de comunicación graves que afecta negativamente a las ecologistas/verdes, pensar a la contra: “no a los combustibles fósiles”, “no la exterminación de especies”, etc. Mensajes que apenas tienen impacto en el público en general.

Otra experiencia que me descolocó fue que en SETEM, ONG de la que soy socio, evaluaron unos talleres de consumo responsable que estuvieron realizando voluntariamente durante años con personas que tenían interés en hacer su consumo más ecológico, más solidario. El resultado fue bastante revelador; el consumo de las personas que pasaron por aquellos talleres apenas había cambiado, lo que me llevó a pensar que algo no se estaba haciendo bien. Como siempre, tener buenos propósitos no significa alcanzar los objetivos que buscamos.

Tener buenos propósitos no siempre significa alcanzar los objetivos que buscamos Clic para tuitear

Más adelante, descubro una empresa dedicada a la comunicación verde, Futerra, que hace investigaciones empíricas sobre cómo comunicar diferentes aspectos con lo que me hago más consciente de lo errado que hacemos la comunicación verde. Y remarco empíricamente, por que hay buena parte de las investigaciones que son teóricas. Lo cual, por primera vez me emocioné ver que había salidas claras de comunicación verde para impactar positivamente. Por otro lado tuve que manejar mi frustración ya que durante años mis compañeros de partido no entendían de qué les hablaba.

En 2010 participé en la II Universidad verde, organizada por la Coordinadora Verde, en Beire (Navarra) con un taller para mejorar el aplomo hablando en público. A partir de ese momento empiezo a observar que el miedo a hablar en público está bastante extendido, lo cual redunda en nuestra invisibilidad e, indirectamente, que hayan pocas personas que se postulen a ser candidatas.

Posteriormente detecté un fenómeno curioso; había bastantes personas que cuando salían a la calle a hacer campaña electoral, se ponían detrás de la mesa de los panfletos, como un síntoma del  miedo de hablar con la gente de la calle. De hecho, en mi trabajo profesional, es una de las peticiones más frecuentes de trabajar en sesiones individuales de mejora.

En esa y posteriores ediciones de la Univerde observo diferentes actitudes limitantes de las personas participantes que me hacen comprender porqué el movimiento verde en el Estado español es tan frágil. El estar dentro del movimiento verde durante estos años, me ha permitido vivir en directo múltiples experiencias que me resultan muy significativas.

A partir de esas experiencias Rafa Font, uno de los fundadores de la Coordinadora verde, me propone que todos esos planteamientos los plasme en un blog que empiezo en 2011. Lo llamo Verdes Crecientes, precisamente para tener un ejemplo de expresar en positivo, de lo que es una buena comunicación, ya que explicita la dirección hacia donde ir. Reconozco que en esa época había muy poca gente que entendía la importancia de las formas de comunicar. Mi gratitud a Rafa por apoyarme.

En 2011 aún había mucha gente que no daba importancia a la comunicación Clic para tuitear

También en esa época tengo mis primeros clientes individuales en política: Florent Marcellesi, actual eurodiputado, Joan Ribó, actual alcalde de València y una de las pocas regidoras verdes del Estado español de aquel momento (no pongo su nombre por que no me ha autorizado). Lo que me sirve de campo de pruebas de mis hipótesis, que aún teniendo buenos mimbres, toda persona que se lo proponga, puede mejorar mucho más.

Además, apoyan mis hipótesis sobre las actitudes limitantes inconscientes otras autoras que se han encontrado con experiencias parecidas. Por ejemplo, el autor de Surplus Powerlessness, Michael Lerner. Este fue un activista contra la guerra del Vietnam y desde joven estudió psicología. Se dio cuenta que, a medida que el movimiento contra la guerra del Vietnam crecía, había gente que tenía actitudes de impotencia (otra palabra para desempoderamiento) acerca de poder cambiar el curso de la guerra del Vietnam. Llegó a haber una manifestación de un millón de personas contra la guerra y aún así, había “cenizos” dentro de la organización que cuestionaban la utilidad de las movilizaciones, ¡cuando era la primera vez en EE.UU. que había una manifestación de tal magnitud! A partir de aquel momento, Michael Lerner, se dio cuenta a lo largo de décadas de militancia que ese tipo de actitudes se daban en TODOS los movimientos sociales en los que se integraba: ecologistas, feministas, sindicalistas, etc. Ahora bien, este tema lo he explicado con frecuencia en conferencias y talleres, pero casi nadie me ha preguntado cómo identificar esas actitudes y cómo cambiarlas, lo que me frustra mucho ya que en el auditorio nadie se daba por aludido, no tenía interés por cambiarlas o alguna otra razón que desconozco. Y esa es una dificultad de muchos temas, que pocas personas se dan cuenta de cómo se limitan y muchas menos se ponen a hacer al al respecto.

A medida que el movimiento contra la guerra del Vietnam crecía, más personas desemponderadas Clic para tuitear

Y además hay otras actitudes que limitan el movimiento verde. Una de ellas es el exceso de ideología y voluntarismo (en el sentido de desear algo pero ser poco operativo para conseguirlo), lo que nos lleva a estar poco preparadas en varios aspectos: habilidades de negociación, de comunicación, de organización, diligencia en la acción, etc. Un ejemplo de la época de Els Verds Esquerra Ecologista; estuvimos un año para imprimir un folleto de afiliación. Todo el mundo quería incorporar su matiz y retocaba lo que la otra había escrito, la otra no tenía tiempo de revisarlo y lo tenía un mes parado y así hasta un año…

El exceso de ideología y voluntarismo lastra la eficacia Clic para tuitear

Un aspecto que conozco más y me parece mejorable fácilmente y ayudaría a tener más impacto, es el de la comunicación. Desde hace años he recopilado estudios e investigaciones donde, no solo se identifica la mala comunicación, sino, algo mucho más importante, es cómo comunicar efectivamente. Ahora bien, una actitud que no ayuda en absoluto es la escasa motivación que tienen las personas para aprender. He impartido profesionalmente formación en algunos territorios de EQUO y en algunos casos, han habido personas que han dicho, “¡no sé para que queréis hacer cursos para hablar mejor!” y otras, simplemente no han participado por que no entendían para qué se hacía formación en comunicación.

Claro que con frecuencia oigo la frase : “No nos sacan en los medios”. Eso contrasta con varias experiencias. Ahí va una. Un día coincido con la portavoz de un territorio y le pregunto si le dan cobertura a los medios de comunicación y me dice que alguna vez le piden entrevistas de la radio y que ella “no hace entrevistas para no dejar mal a EQUO“. Y me quedo de piedra; no querer hablar en un medio ¡perder una oportunidad de dar a conocer EQUO! Y por mi experiencia, portavoces que NO portan la voz son unas cuantas. Este es un ejemplo de cómo una actitud  limitante implica la poca presencia de EQUO en unos cuántos ámbitos.

De manera que esa queja de que no nos sacan en los medios, en parte. Otra cosa es que nos preparemos adecuadamente. Por que, sabiendo que nuestro mensaje verde no es fácil de “vender”, necesitamos una preparación sólida para ser especialmente comunicativas.

El mensaje verde no es fácil de comunicar y eso exige una preparación sólida Clic para tuitear

Ahora bien, aunque lentamente, cada vez va creciendo más el interés, la motivación y la implicación por estos temas de comunicación y muchos otros. De hecho, con frecuencia, me imagino cómo sería si los partidos verdes fuesen organizaciones que aprenden. Por que mi experiencia se pueden ampliar a muchas más habilidades/actitudes: capacidad de aprendizaje, estructuras de consenso, liderazgo en red, etc. lo cual nos daría un impulso muy importante.

Afortunadamente, las personas que quieren una naturaleza viva, una sociedad equitativa o aire limpio, cada vez se hacen más conscientes de la utilidad de mejorar en áreas como la comunicación, la autogestión o el funcionamiento de grupos.

Por eso cada vez trabajo con más personas que están en una cargo público, sea en la oposición o en el gobierno y se interesan por cosas tan interesantes cómo hacer la transición mental del rol de su trabajo habitual a su cargo público, o cómo hacer la transición mental de oposición a gobierno. En una formación, uno de los participantes me comentaba que él era profesor de instituto y ahora está de director de una empresa pública y que no le resultaba fácil saber cuál era su papel y que hubiese sido interesante haber desarrollado previamente ciertas habilidades (negociación, organización de equipos, etc.) que le resultarían útiles en su nuevo cargo.

Para mí un reto que tenemos pendiente para ser verdes crecientes es hacernos conscientes de las limitaciones con las que partimos y comprometernos a superarlas, formándonos en comunicación, negociación, etc. pero no como conocimientos intelectuales, sino para desarrollar habilidades y actitudes operativas que nos impulsen a ser mucho más capaces de crear organizaciones, gobiernos y sociedades verdes.

Carles Porcel

Nacido en Catalunya, hace más de 20 años que vive en la ciudad de València. Participó en diferentes grupos ecologistas y formó parte de La llavoreta, asociación valenciana de productores/consumidores de productos ecológicos, de la que fue presidente.

Formó parte de la ejecutiva de VerdsEquo, hasta que fue expulsado por denunciar, con un grupo de compañeras, nombramientos a dedo dentro del partido y en cargos públicos en la composición de la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente y Cambio climático y métodos autoritarios de control.

Licenciado en Filosofía, ha obtenido la suficiencia investigadora del doctorado en Psicología y es Máster en intervención psicológica con DBM®.

Es autor del blog www.VerdesCrecientes.org y director de www.Capacitador.es

 

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2 thoughts on “Un punto de vista profesional


  1. Es la primera vez que oigo dentro de Equo esto y la verdad que es lo que percibo. Hay persona dentro de Equo que no quieren aprender y se nota muchísimo.

    Seguimos siendo oprimidos, nuestras ideas nos harán libres pero en el fondo sabemos que no es así, son una jaula debido a que nuestras ideas nos muestran lo que no queremos y lo que queremos. Pero además nos dicen dónde estamos, y estamos en dónde no queremos estar.

    Ser verde es doloroso, porque nuestras ideas nos dan conciencia y la conciencia hay que trabajarla, llevamos mucho tiempo en esa jaula, sabemos que existe ya que es consciente pero la llevamos puesta porque quitarla es muy dolorosa.

    Seguimos siendo oprimidos porque siempre fuimos los oprimidos, somos los que buscamos la libertad, somos los oprimidos que acabaron en un partido minoritario que quería cambiar las cosas, pero ¡ay amigo! con querer no es suficiente, también tendrás que cambiar tú también para que cambien las cosas.

    Seguimos siendo los oprimidos porque dejamos a los mismos que en el colegio nos hacian bulling ser nuestros dirigentes, nuestros coportavoces en detrimento de nuestra libertad a expresarse libremente.

    Cuando nos demos cuenta del potencial que llevamos dentro es cuando no existe ni oprimido ni opresor, pero hay que trabajar lo que no se ha trabajado con anterioridad.


    1. Chris, efectivamente es triste ver el panorama de gente que lo de mejorar no le importa.
      Cada vez que me encuentro una persona que quiere trabajar estos temas, me alegro mucho.
      Al principio pensaba que si los demás veían que un cliente mío mejoraba notablemente, querrían mejorar ellos también. Pero muy raramente.
      Por un lado lo entiendo, por que lo que hago es muy nuevo y es desconocido. Pero por otro, por ser desconocido creo que sería interesante que lo probase para saber si le funciona o no.
      YO me mantengo con el ánimo de que este trabajo se extienda cada vez más. SI conoces a alguien que esté abierto a mejorar, ya sabes.

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