Manzana, naranja y uva

La política española no puede entenderse ni vivirse al margen del conflicto territorial. Mientras las fuerzas conservadoras, sea el PP o los catalanistas, sacan ventaja de esa situación, el resto de proyectos nos estrellamos una y otra vez con este nudo gordiano.

El escritor Suizo George Borgeaud pone un ejemplo muy gráfico para explicar la diferencia entre centralismo, federalismo y confederación.

Una manzana es un estado centralista. Es una sola cosa, hay piel, hay pulpa, hay corazón, pero son partes de un todo único que no tienen entidad propia.

Una naranja es un estado federal. Cada gajo conserva su propia individualidad y entidad, pero está envuelta por una cáscara que une a todos los gajos y les da una apariencia exterior de unidad.

Fruta: Naranja y uva
Fruta: Naranja y uva

Un racimo de uvas es una confederación. En el racimo cada uva es completamente independiente y puede separarse con comodidad del resto. Una uva puede estar madura cuando las otras están verdes aún y exteriormente se ve su independencia mutua.

Aunque todo es discutible y matizable, podemos decir que Francia es una manzana, Alemania una naranja y la Unión Europea un racimo de uvas.

¿Y los partidos? ¿Cómo son?, ¿Cómo deben organizarse los partidos y movimientos políticos?

Cesta manzanas
Cesta manzanas

El PP es una manzana, podrida, pero manzana al fin y al cabo. El PSOE es una naranja en todo el estado excepto Cataluña. Por su parte Unidxs Podemos es un frutero, donde conviven naranjas(IU, EQUO), manzanas (Podemos) y otros.

No tengo profundidad de discurso suficiente para disertar sobre qué estructura es mejor. Voy solo a explicar mi preferencia.

Soy federalista. Para mí  la mejor solución es la naranja.

Hay quien dice que la manzana, o sea el centralismo, es más eficiente. No es cierto.  ¿Alguien pude decir que el franquismo era más eficiente en la gestión de los recursos que la república alemana?. ¿Hay algún dato real para asegurar que las autonomías hayan supuesto un empeoramiento medible de la educación o la sanidad en los últimos 40 años?. Más bien al contrario.

Por otro lado, la estructura de la unión europea ha sido ineficaz al afrontar la crisis de los últimos años.

Por eso mi opción es una república federal europea, ni el centralismo, ni la confederación.

En la política, creo que un partido político debe decir lo mismo en cuestiones globales en toda Europa. Frente a retos gobales debe haber respuestas globales.

Al mismo tiempo debemos respetar la peculiaridad de cada territorio y trabajar desde la coordinación, no desde la imposición. No podemos perder la inteligencia colectiva de cada pequeña asamblea, ni crecer sin conseguir emponderar a cada pequeña asamblea local.

Esto se articula con unas estructuras federales que sean elegidas y respaldadas por una asamblea federal, es decir, por todas las personas del partido independientemente de su lugar de procedencia. Y con un órgano dónde la representación territorial y la federal tengan espacio de diálogo y coordinación. Y por unos territorios o federaciones que se sometan a la ley común y sean autónomos en aquello que así se ha decidido.

Viene esto a colación de un conflicto habido en EQUO Valencia, dónde la mesa territorial dice en la prensa que no tienen nada que responder ante los órganos federales.

Si hay algo en lo que debemos ser radicales es en pedir la Justicia universal. Son precisamente las fuerzas retrógradas y antisociales quienes luchan contra la justicia universal. Ejemplo de ello es la futura primera ministra británica Theresa May, que arremete contra el tribunal europeo de derechos humanos. Precisamente, nuestro sentido social nos hace ver la necesidad de la existencia de tribunales de ámbitos geográficos mayores que permitan la apelación y la protección del débil frente al cacique.

Por eso, siendo defensor a ultranza del federalismo y de la autonomía de las organizaciones territoriales frente al poder central, no puedo compartir el criterio de quien en un conflicto dice que no tiene nada que ver con el resto.

Eso es incoherencia pura y dura. Si formas parte de un colectivo debes estar a las duras y a las maduras, no solo a usar su nombre o a influir en las decisiones.

Personalmente quiero estar en un partido federal, que respete la autonomía de los territorios, que respete la autonomía de las asambleas locales, pero que tenga unas normas comunes que deben ser respetadas por todo el mundo por igual.

Si alguien no lo entiende así, entiendo que se separe y forme un grupo con el que haya otro tipo de colaboración, más de racimo de uvas. Pero tenemos que pensar cuántas uvas caben en el frutero. ¿Tiene sentido que en Valencia convivan en estos momentos 7 fuerzas políticas en un espacio político común y luego cada fuerza con sus propias tendencias?.

FotoPepin

Autor Pepín Fernández, afiliado de EQUO Asturias.

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4 thoughts on “Manzana, naranja y uva


  1. España vendría a ser macedonia de frutas. Así, un poco a trozos y oxidándose.
    ¿Y qué tal una granada? Que los gajos de naranja, salvo excepciones, tienen una distribución homogénea y equitativa difícil de lograr.

    Y ahora: no es coherente con los presupuestos de la ecología social una lectura, insolidaria y sesgada por el interés, de las reglas comunes.
    Si se quiere una independencia total planteese y si no, se deben defender las posturas dentro de ese marco cuidando de no dañarlo de cara al exterior y aceptando el resultado de la deliberación colectiva.
    Volviendo a la fruta : a las duras y a las maduras.


    1. Gracias por la idea. Me gusta la idea de la Granada. Como bien dices, la naranja es demasiado regular. De hecho cuando lo escribí pensaba que la metáfora estaba un poco coja.


  2. No entraré en detalle en las comparaciones entre «el pasado» de los partidos verdes, el presente y el futuro, pero lo cierto es que «no veo» un futuro diferente a una confederación, ya que entiendo que la federación se ha evidenciado como imposible, por el simple foco local de las «CAUSAS».

    Por eso, respentando todas las opiniones, yo creo que es mejor acostumbrarse al racimo, visto lo visto después de 5 años de EQUO. Eso sí, la raiz común EXISTE y tiene que ser fuertey, respetada y scompartida. Es la foto que pinté en mi último paso por la equomunidad, a la que no pienso volver, por cierto.

    En cuanto a UNIDOS PODEMOS, ni me lo planteo, no será para mí una opción para EQUO en 2019 ni en 2020. Visto que hasta nuestro «presi» habla en RNE directamente en nombre de PODEMOS, y que con el Jefe el Estado habla Pablo Iglesias en nombre de EQUO, si vuelve a haber una FALSA COALICIÓN con PODEMOS en 2019, yo desapareceré del partido anteriormente conocido como EQUO.


    1. Gracias por comentar. Creo que es posible llegar a la federación y que deberíamos llegar a la federación, pero tampoco me parece mal la confederación, lo que hay que hacer es tenerlo claro. Efectivamente vi tu comentario en su día y la falta de respuestas. A ver si desde aquí conseguimos mover más el debate y la reflexión.
      En cuanto a «presi», personalmente no tengo ni presi, ni secretario general, y tanto Pablo Iglesias como Uralde son contigentes, mi deseo es que ambos dejen pronto paso a otras personas.
      Han prestado un servicio que les agradezco pero no creo que debean ser los protagonistas en las ellecciones de 2019 ó 2020. Su tiempo fue este y su ventan de oportunidad ya pasó, por lo que creo posible que en determiandas circunstancias pueda haber una coalición racimo de uvas desde la perspectiva ideológica, no territorial.

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