La teoría de las ventanas rotas

Hace unos meses tuve la fortuna de asistir en Gijón a una interesante conferencia sobre Urbanismo Sostenible impartida por el urbanista José Fariña Tojo y organizada por el partido político Alternativa Verde por Asturies – EQUO

En ella, el ponente mencionó la denominada Teoría de las ventanas rotas sustentada en el experimento realizado por el profesor de psicología social de la Universidad de Stanford Phillip Zimbardo en el año 1969.

Dicho experimento consistió en dejar dos vehículos iguales abandonados, uno en el Bronx (zona pobre y conflictiva en aquella época) y otro en Palo Alto (zona rica y tranquila).

Puerto de Mutriku en Guipúzcoa. Autor JMFP

El resultado fue que, mientras el coche aparcado en Palo Alto se mantuvo intacto, el coche abandonado en el Bronx empezó, a las pocas horas, a ser desvalijado y cuando ya no quedaba nada de valor en el coche, fue siendo desguazado quedando, al final, totalmente destrozado.

La primera lectura parecía indicar que la pobreza y la marginación fueran la causa y el origen del delito. Sin embargo, el experimento no finalizó ahí. Los investigadores procedieron entonces a romper un cristal del automóvil de Palo Alto y el resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx, y el robo, la violencia y el vandalismo redujeron el vehículo al mismo estado que el del barrio pobre.

La conclusión fue que no se trataba de un tema de riqueza y pobreza si no de que un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, de desinterés, de despreocupación que va rompiendo códigos de convivencia, como de ausencia de ley, de normas, de reglas, como que vale todo. Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada de actos cada vez peores se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

Con un solo vidirio roto estamos trasmitiendo la idea de la ausencia de normas e invocamos el vandalismo Clic para tuitear

En Urbanismo, esta teoría ha sido contrastada comprobando como en aquellos barrios limpios y ordenados, en los que los materiales deteriorados son reemplazados y se aplica un mantenimiento adecuado en las zonas o bienes públicos (parques infantiles, jardines, edificios…) el vandalismo y delincuencia disminuye con independencia de que, en los mismos, el nivel económico de sus habitantes sea más alto o más bajo.

En Criminología se estudia también cómo, aplicando la teoría de las ventanas rotas,  manteniendo los entornos urbanos en buenas condiciones, se produce una disminución del vandalismo y la reducción de las tasas de criminalidad.

Como explica muy bien Alex Rovira en un artículo http://www.alexrovira.com/soluciones/articulo/la-teoria-de-las-ventanas-rotas

La lectura que nos da esta teoría es extrapolable a múltiples ámbitos de la cotidianidad. Si alguien pinta en la pared de tu casa y no repintas pronto, se convertirá en un muro lleno de pintadas en pocos días. Si el árbitro permite una pequeña transgresión en el partido, lo más probable es que vayan apareciendo más y más acciones violentas hasta que se forme una tangana. Si tú mismo comienzas con pequeñas mentiras, acabarás creyéndotelas y generando más. Si toleras la factura sin IVA o si evades impuestos, luego no te quejes si no hay fondos que paguen tu paro o la pensión de tu padre. Si descargas contenidos ilegalmente, luego no pidas que se valore tu trabajo creativo y reclames un buen sueldo. Si no cuidas la relación con tu pareja y comienzas abandonando los pequeños detalles, estás sembrando posibilidades de un deterioro que puede acelerarse“.

Pues bien, ¿puede aplicarse esta teoría de algún modo a las organizaciones, o más concretamente a las organizaciones políticas?

En cualquier organización existen unas reglas y procedimientos pactados. Los partidos políticos no son una excepción y el marco que regula su funcionamiento interno es el contenido en sus estatutos y reglamentos. Por tanto, existen unas pautas, procedimientos y normas conocidos y que, supuestamente, se han de respetar y aplicar.

Obviamente siempre hay quien se salta una norma y aunque generalmente se produce una desaprobación a esa conducta y, si llega el caso, una corrección o sanción a quien la infringe, muchas otras veces simplemente “se pasa por alto”.

Cuando se rompe el primer cristal, si no se repara de inmediato, se irán rompiendo otros muchos sucesivamente y, de esta forma, se produce una confusión en la organización causada por la ausencia de una norma clara que se convierte en un “todo vale”. Esto conduce irremediablemente a que cada vez proliferen más las conductas inadecuadas, a que las personas respetuosas con la norma se cansen y se vayan y, finalmente, a que la organización se autodestruya.

Las organizaciones necesitan normas claras y firmemente (que no rígidamente) aplicadas en las que la excepción sea eso, una excepción Clic para tuitear

En palabras de Oscar Alcoberro, profesional de la gestión del talento para el crecimiento sostenible de las organizaciones:

Si la falta de criterio en la aplicación de la norma se adueña de una organización y nadie lo percibe o (peor) nadie le pone remedio, entonces pronto se instalará el caos. Si se cometen ‘pequeñas faltas’ (pequeñas concesiones a determinados empleados, pequeñas libertades con proveedores, pequeños favoritismos, etc.), entonces comenzarán transgresiones mayores y los procedimientos que un día regulaban la convivencia se convertirán en molestos obstáculos a esta nueva “gestión flexible”.
(…) Las organizaciones necesitan normas claras y firmemente (que no rígidamente) aplicadas en las que la excepción sea eso, una excepción.”

Pero, ¿esta teoría se cumple realmente en las organizaciones políticas?

EL CASO DE EQUO

EQUO es el partido político verde español, fundado en 2011 en base al manifiesto firmado por más de 30 organizaciones políticas verdes y progresistas así como por muchas personas provenientes del ecologismo social y en plena ebullición del 15M (https://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_15-M) y con clara influencia de este movimiento.

EQUO, en su manifiesto fundacional, publicado el 4 de junio de 2011:

Manifiesto fundacional

Afirma que nace:

con el objetivo de construir un nuevo espacio socio-político capaz de dar respuesta a las crisis en las que vivimos, desde los planteamientos de la ecología política, la equidad social, la defensa de los derechos humanos y la regeneración democrática y ética. En cooperación con la ciudadanía y los movimientos sociales, proponemos civilizar la política y repolitizar la sociedad.”

EQUO proponía civilizar la política y repolitizar la sociedad Clic para tuitear

Ese nuevo espacio socio-político que se quería construir se plasmó en unos Estatutos que definían EQUO como “un partido en red, horizontal, inclusivo, transparente, abierto y participativo” y establecían una forma de organizarse ciertamente novedosa.

Todos los órganos de representación se eligen en esta organización en paridad mujer-hombre (incluso implantando posteriormente la paridad plus que significa que si se eligen más mujeres que hombres se mantiene el resultado pero que si son más hombres que mujeres se iguala al 50%). El sistema electoral que se utiliza es uno de los más democráticos y proporcionales que se conocen: el VUT (VOTO ÚNICO TRANSFERIBLE) siendo EQUO el único partido político español que utiliza este sistema. No existe tampoco la figura del Secretario General si no la de coportavoces (mujer y hombre), los programas se elaboran mediante sistemas de debate colaborativo, las decisiones se toman a través de votaciones presenciales o telemáticas, las reuniones de la Mesa Federal se retransmiten en streaming, etc…

La forma es fondo” era uno de los lemas que más se utilizaban para indicar que no solo se trataba de lograr unos objetivos, sino que los medios para obtenerlos eran tan importantes como los propios fines.

La forma es el fondo Clic para tuitear

Y, sin embargo, tras unos años de aparente coherencia y funcionamiento impoluto, se empezaron a romper los primeros cristales. Aunque a mediados de 2016 ya hubo algunos deterioros en algunos territorios que se iban disimulando bajo una capa de pintura (Expulsiones en Valencia), la primera ventana saltó por los aires en la III Asamblea Federal celebrada en noviembre de 2016.

En la misma, se debatía entre dos formas diferentes de entender el funcionamiento de EQUO y dos equipos distintos se enfrentaban al escrutinio de los votos de las personas de la organización al igual que a una pretendida reforma estatutaria enfocada a una mayor horizontalidad no aceptada por un sector más favorable a un modelo más clásico. En esta Asamblea, con distintas artimañas, se permitió el voto a colectivos que no podían votar conforme a las reglas estatutarias establecidas. Hubo algunas quejas, pero nadie se atrevió a dar el paso de impugnar judicialmente dicha Asamblea.

Verdiciu, Asturias. Autora EF

Cuando casi un año más tarde (y yo fui testigo directo de ello), se trasladó lo ocurrido a un abogado experto en estos temas (un abogado que había conseguido la anulación de varios Congresos de otros partidos por temas parecidos) nos dijo dos cosas importantes: (i) la Asamblea de EQUO muy probablemente se hubiera anulado de haberse utilizado la vía jurídica y, (ii)ya no se podía hacer nada por haber transcurrido el máximo tiempo legal para una impugnación de este tipo.

He aquí que nos encontramos con la primera ventana rota y con un consentimiento general “de facto”, en unos casos por interés táctico y, en otros, por un “buenismo” que prefería que todo quedara en la estricta intimidad del partido pensando que todo se iría arreglando apelando a la buena voluntad de todo el mundo.

Pero, las ventanas se continúan rompiendo y comienzan a aparecer cada vez más grietas en el edificio: los nuevos estatutos no se llevan al registro de partidos políticos, las decisiones legítimas de la Mesa Federal no se cumplen, se producen acosos, ceses, dimisiones, se convoca un adelanto, promovido por 9 territorios, de la Asamblea Federal conforme a estatutos que no es tenido en cuenta ni cursado por la CEF (Comisión Ejecutiva Federal), no se cubren las dimisiones en la CRT (Comisión de Respeto y Transparencia), Tesorería y la propia CEF, se producen contrataciones “a dedo” incumpliendo los códigos éticos existentes, etc..

En estos enlaces de prensa se puede ver:

http://tualbacete.com/alertan-de-que-equo-podria-desaparecer-el-30-de-marzo-si-la-ejecutiva-no-registra-legalmente-los-estatutos-aprobados-en-su-iii-asamblea/

https://www.eldiario.es/politica/diferencias-estrategia-Equo-direccion-partido_0_730027931.html

https://www.reverdecer.org/afiliadxs-equo-piden-explicaciones-ejecutiva/

Y, mientras tanto, decenas de personas afiliadas o simpatizantes dándose de baja en el partido hartas o escandalizadas con esta situación.

Con todo ello, EQUO, sumido en el caos previsto en la teoría que estamos comentando para el momento actual, en que, de forma generalizada, se han dejado de aplicar y respetar las normas de la organización, se enfrenta a tres posibles escenarios: su autodestrucción (destino final anunciado por la Teoría de la ventanas rotas), la reparación de los desperfectos cambiando ventanas y tapando grietas tal y como propone el colectivo interno Reverdecer que está luchando por la regeneración del partido verde o, simplemente, el abandono del viejo edificio que, por irrecuperable ya no se puede habitar y la construcción de uno más nuevo y más fuerte.

La muy próxima IV Asamblea Federal a celebrar los días 20 y 21 de Octubre, con la renovación tanto de las coportavocías, como de la CEF y la CRT puede representar un punto de inflexión en la peligrosa trayectoria autodestructiva de EQUO en los últimos años.

La próxima asamblea de EQUO es quizá la última oportunidad de revertir este proceso de autodestrucción Clic para tuitear

¿Seremos capaces de garantizar la transparencia y limpieza en esta renovación de los cargos federales? ¿Podremos conseguir que EQUO recupere su color verde y recuperar la añorada transparencia con unos nuevos cristales que detengan el deterioro sufrido?

Hoy, más que nunca, debemos mirar a nuestro alrededor, ver dónde estamos y a dónde queremos ir. Tal vez sea la última oportunidad en muchos años.

Eduardo Campomanes

Economista de profesión, y cofundador de LOS VERDES DE ASTURIES, en la actualidad es Coportavoz de la Asamblea de XIXON y miembro de la Mesa de Coordinación de ALTERNATIVA VERDE POR ASTURIES – EQUO

 

 

Eduardo ya publicó otro artículo en este blog:

¿políticos o profesionales?

2 thoughts on “La teoría de las ventanas rotas


  1. Este es un análisis interesante, y es obvio que las normas hay que cumplirlas. Pero no es verdad que la gente se diera de baja de EQUO porque las normas se incumpliesen. Hay muchas razones (muchos se pasaron a Podemos, otros se dieron de baja porque no salió lo que ellos querían en las votaciones, o porque no salieron elegidos en las Mesas, otros simplemente se cansaron, etc etc). Pero mucha gente dejó de participar sobre todo por la intensa bronca interna, las malas formas y los insultos entre compañeros. Esto fue lo realmente grave. La sustitución de Mar Salas se hizo conforme al Reglamento aprobado para esa CEF, que eran nuestras normas. Aunque parecía que esas normas podían contradecir otras… pero en todo caso fueron aprobadas por unanimidad y sin quejas previas. Y ese caso (la sustitución de Mar) fue el detonante de broncas, acusaciones y mal ambiente (con acusaciones infundadas y perdiendo a veces totalmente los papeles), y de dimisiones posteriores, no por incumplimiento de normas, sino porque las normas se interpretaban de forma distinta por unos y por otros, y porque dichas normas seguramente estaban mal hechas. Y la bronca escaló después a niveles irracionales. Pero no es verdad, como parece desprenderse del análisis de Eduardo Campomanes Calleja, que las normas estuviesen clarísimas desde el principio y esto sea un problema de gente que cumple normas y gente que no. Eso no es lo que ha ocurrido, eso es una simplificación muy burda y totalmente alejada de la realidad. Si las normas no son claras, son ambiguas, se contradicen, no están bien adaptadas a la realidad, o son imposibles de cumplir (por ejemplo por falta de recursos para ello), es que el coche venía ya de fábrica sin ventanas o con los cristales resquebrajados.


  2. Muy brillante el comentario Eduardo. Pero lamentablemente no estoy de acuerdo con todas las opciones que relatas sobre el partido. La autodestrucción, el parche o la sustitución de la organización. Hay organizaciones como la del PP que viven permanentemente en ese caos aparente del que hablas. Las normas colectivas son continuamente vulneradas, pero nadie dice nada porque finalmente eso no es un partido, es un grupo de intereses donde lo que vale es la obtención de beneficios.

    Como además finalmente que lo prima es la verticalidad los liderazgos personales. (Están hablando continuamente de ellos) y además los fomentan, todo vale según quien lo haga. He tenido ocasión de acceder a los contratos de un Ayuntamiento gobernado por el PP desde la muerte de Franco y te podrías sorprender. También la forma de operar del Ayuntamiento era no menos sorprendente. Cuando tuvimos acceso al gobierno municipal, lo primero que pedimos es un organigrama de la Institución, un esquema con los puestos de trabajo y las funciones asignadas a cada puesto. ¿Sabes la respuesta? Nos dijeron ¿mande? nunca se había hecho un organigrama, los funcionarios estaban abandonados de la mano de Dios. Cada día cuando se levantaban tenían que pararse a pensar ¿Qué hago hoy? no tenían funciones delimitadas, los concejales iban escasamente por el edificio y la única que acudía todos los días era la Alcaldesa y algún concejal de su confianza que se encerraban en el despacho de la regidora para hacer negocietes con sus amigos y conocidos. Los funcionarios tenían que perseguir a los concejales para que les firmaran los oficios. Un caos absoluto, que sin embargo tenía apariencia de orden. Pero claro la ansiedad y stress que sufrían los funcionarios que querían trabajar era tremenda. El Ayuntamiento tenía un déficit considerable (no me acuerdo bien, creo que era como de dos millones de euros aproximadamente) y ahora mismo, tiene un superavit de más de un millón de euros, por primera vez en 40 años. Un ejemplo más de los ayuntamientos del cambio.

    ¿Como es posible esto? Muy sencillo, los funcionarios tenían que aguantar lo que les echaran porque sus lentejas dependían de ello, los políticos ganaban su dinero con la práctica de la política y entonces ahí estaban guardando las apariencias y embolsándose beneficios y este auténtico caos se disimulaba perfectamente se guardaban las apariencias. Además el partido se mantiene perfectamente con una legión de estómagos agradecidos que ocupan puestos políticos, o carguitos remunerados sin prácticamente más trabajo que la presencia y a veces ni eso.

    Querido compañero Eduardo, cuando se olvidan los ideales, cuando no hay un impulso moral en la política, cuando no se quiere transformar la sociedad. Los políticos se convierten en gestores sin principios dedicados a sacarse comisiones, influencias y prebendas para sí mismos, olvidándose el interés común, del interés público. Pero todo esto no lo hacen abiertamente, las dictaduras han evolucionado y han dejado las formas toscas de antaño, ahora usan la persuasión y la apariencia de democracia para robar los impuestos que pagamos los ciudadanos. La alienación es mucho más efectiva y recuerda que cuando un matrimonio se sienta en el sofá de su salón, después de haber bañado a los niños, arreglado la casa y preparado la cena, la información que recibe a través de tele, está sutilmente encapsulada, muy bien cocinada para que se deglute con facilidad, y a las 11:30 a la cama porque el cuerpo no da para más.

    Pero en realidad los partidos que nos gobiernan son un auténtico caos plagados de líderes que toman decisiones arbitrarias, alejados de toda norma ética.

    Mira por donde el Sistema Capitalista ha creado una forma tan sutil de autoperpetuarse que si se analiza en profundidad maravilla.

    Es la perversidad del sistema de libre mercado de Adam Smith, al final la competencia equilibra los precios, es el egoismo de cada persona lo que ordena la sociedad, la producción y la distribución de los bienes.

    A EQUO también le puede pasar lo mismo. Ultimamente estoy pensando si merece la pena entrar tan de a poquito a las instituciones, gracias a las coaliciones creando una especie de pequeños grupos de privilegiados que pueden vivir del partido y que van a pelear por mantener el poder con uñas y dientes porque les van las lentejas en ello.

    No estoy diciendo que EQUO se parezca al PP, al contrario hay comportamientos muy éticos en el partido y la distancia es enorme, pero cuidado que cuando empieza a haber dinero empiezan los problemas. A lo mejor habría que replantearse la estrategia y empezar la travesía del desierto en solitario, pero creciendo con bases firmes.

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