¿Hay gente que quiera votar verde?

Segunda entrega de esta trilogía sobre la viabilidad de los partidos verdes. Adoptando la visión mercantilista que comentaba en el primer artículo, vamos a preguntarnos si existe un nicho de mercado al que dirigirse.

La dura realidad

Imaginemos, por un momento, que consigo juntar en un acto electoral a mi familia extendida y amigos en mi pueblo, en la montaña asturiana.

Incendio forestal en el Parque natural de redes, Asturias. Autor RF

Comienzo diciendo que estamos realizando grandes esfuerzos para que se presente un recurso de inconstitucionalidad sobre la ley de montes asturiana. Los incendios deben acabarse y hay que poner más medios en las birgadas que los investigan y aplicar las penas además de acotar la superficie quemada para el pasto. Discretamente, alguno de los futuros presidiarios se va de la sala.

Continúo hablando del problema de cómo la cultura de la caza es un residuo de épocas pasadas y las leyes deben ser más estrictas en la tenencia de armas, y  en los permisos y privilegios del lobby de la caza. Un grupo más nutrido y nada vergonzante de asistentes se levanta y se va.

Autor Carlos Charro

A continuación digo que la situación de los perros en el pueblo es inaceptable, raya el delito penal en muchos casos, amén del peligro para las personas y el ganado. Pero no solo los perros, los dueños de gatos deben actuar conforme a la ley, ya que la proliferación de gatos es un grave peligro para muchos pequeños vertebrados. Ese es el momento donde se va el grueso de personas de la sala, incluido mi padre.

Retirada de la imagen de la Virgen del Carbayu en el ayuntamiento de Langreo (Asturias). fuente El diario el comercio

Solo quedan mi madre y unas señoras compasivas que me conocen desde que nací y les da pena dejarme solo. Al fin y al cabo ellas no queman los montes, ni se van de caza y son compasivas y cuidadoras con los animales domésticos. Decido pasar por alto el tema lobos y carbón, si se me van las madres de mineros y/o ganaderos que hay en la sala me quedó definitivamente solo. Así que decido hablar de la república, el laicismo y otros aspectos de regeneración democrática del programa de mi partido. Mi madre, compungida, se va de la sala acompañada del resto de señoras educadas en el miedo a la guerra y en la necesidad de no hablar de ciertas cosas.

Me quedo solo.

No tenemos electorado, hay que fabricarlo

Un partido verde que sea fiel a sus principios no está pidiendo únicamente que cambie la política. Estamos pidiendo que cambie la sociedad, que cambien los hábitos de consumo e incluso en cierta medida de vida.

No pedimos solo que cambie la política, sino la sociedad Clic para tuitear

Como se recordaba en el artículo del cainismo de la izquierda, la educación que recibimos, no solo en el colegio o en casa, también la televisión, en la sociedad, es una educación conservadora basada en valores patriarcales, individualistas y de consumismo.

Así es la sociedad en la que vivimos, y que queremos transformar. Solo tenemos sentido si somos realmente una fuerza revolucionaria. Y eso implica una transformación radical de los hábitos de consumo, de cómo entendemos la relación hombre – mujer y de cómo nos relacionamos con la naturaleza. Estamos en un momento de cambio brutal, dónde no sirve “lo que se ha hecho siempre”, pero esto, a veces, necesita una generación para que se entienda.

Un partido verde solo tiene sentido si es realmente una fuerza revolucionaria Clic para tuitear

Por eso el objetivo de un partido verde, en cuanto que revolucionario y transformador, no es un objetivo electoral a corto plazo sino de influencia social y en el debate político. En ese sentido, el trabajo de los Verdes Británicos con un 2 % de los votos, o incluso el de los Verdes franceses, sin presentarse en las últimas elecciones, ha sido positivo.

El objetivo de un partido verde no es cortoplacista sino de influencia social Clic para tuitear

Por eso es fundamental centrarse en tener un discurso sólido y respuestas ante los retos enormes que nos presenta la actual coyuntura. También necesitamos activistas, personas dispuestas a participar, a formarse y a actuar de propagandistas. Los medios no van a comprar nuestro mensaje, salvo que el mensaje pierda su fuerza. Quien luche contra el sistema no va a recibir los parabienes del mismo.

Eso no quiere decir que renunciemos a tener cargos públicos.  La política verde engendrará votantes verdes, como la política de derechas engendra votantes de derecha.

La política de derechas genera votantes de derechas Clic para tuitear

Quiere decir que tenemos que ser conscientes para qué llegamos a las instituciones y cuál es nuestro objetivo. Y también que no solo debemos relegarnos a las políticas ambientales. La política cultural y de educación debe ser una herramienta de trabajo para el cambio social.

hay  esperanza

No debemos fijarnos solo en las cuestiones negativas. Vemos que en Holanda se consigue un 14 % de voto verde, y que en Suecia o Canadá se consiguen resultados interesantes que llevan a gobernar en coalición.

También hay experiencias municipales exitosas, incluso en el estado español como la de los Verdes de Villena.

En esos casos, o sobre todo en Austria, no es tanto que hayan fabricado un electorado a base de décadas de trabajo, que también, sino que han cogido prestado el electorado.

Se pueden conseguir votos prestados que ayuden a la consolidación Clic para tuitear

Sigamos aplicando la lógica capitalista, no tengo electorado, pero lo necesito, pues voy a “financiarme”. ¿Cómo?. Consiguiendo que haya personas que sin estar convencidas de nuestras propuestas entiendan que es bueno que estemos en las instituciones.

Para que eso suceda tenemos que labrarnos el prestigio de la seriedad y la coherencia. Hoy la profesionalidad en la mentira que se asocia a la política vende cada vez menos. Elección tras elección, vemos cómo se busca a personas que sean creíbles y que quieran hacer algo, sin importar tanto que quieren hacer. Ser coherentes con un ideario, tener grupos de trabajo sólidos y solventes y mantener la oferta electoral a pesar de los vaivenes hará que nos llegue la oportunidad de recibir ese voto prestado.

El electorado busca personas creíbles que quieran hacer algo Clic para tuitear

Para poder llegar a esa situación tenemos que partir de una base que sea consistente aunque sea pequeña. Las encuestas del CIS dicen que existe hasta un 5 % de personas que considera que es políticamente ecologista como primera respuesta. Es por tanto posible consolidar un 2 – 3 % de voto que nos permita permanecer hasta consguir esa ventana de oportunidad de votos prestados en Austria, que a su vez sirva para consolidar resultados como ha sucedido en muchos lander alemanes, en Suecia o en Holanda.

¿Pijo – progres y de mediana edad?

Yayoflautas. Fuente periodismo humano

En los últimos procesos electorales se está observando una fractura geográfica y generacional de la sociedad. La generación criada en la posguerra, en su mayoría no tiene estudios y está completamente traumatizada por la educación franquista, se aferra a lo conocido. La gente mayor con más formación procedía mayoritariamente de familias adeptas al régimen y su voto es mayoritariamente conservador.

Aún así, no podemos renunciar a tener una red de personas mayores verdes. No se trata de conseguir ser la primera fuerza en ese sector de población, pero en una Europa envejecida, una fuerza política seria no puede renunciar a los mayores de 65 años. Precisamente las personas jubiladas tienen una disponibilidad que nos falta en otros tramos de edad. El gran problema para llegar a estos sectores es la brecha digital. Y sí, tenemos que reconocerlo, a veces somos elitistas, quizá este mismo blog lo sea. Es imprescindible cambiar ese enfoque y dedicar esfuerzos a crear redes “grises”.

Necesitamos gente mayor defendiendo nuestros postulados Clic para tuitear

Otro grupo social con el que tenemos que relacionarnos es el precariado. Es evidente que una persona que está buscando sobrevivir tiene poca disponibilidad, pero igual que con las personas mayores tenemos que tener una estrategia para conseguir que al menos no nos rechacen. Y en este caso es fundamental el tema inmigración. El neofascismo golpea a través del precariado, haciendo que se vea al inmigrante como el enemigo y a quien lo defendemos como privilegiados alejados de la realidad. No podemos esconder la cabeza bajo la arena. Asumir población migrante genera problemas, es lógico, cualquier proceso de cambio lo genera. No debemos escondernos detrás de lemas fáciles contra la xenofobia, ni tampoco jugar a la ambigüedad.

Tenemos que tener un discurso claro y realista en materia de migración. Clic para tuitear

El tema de los derechos de las personas migrantes y de los conflictos internacionales, como se acaba de ver en el Reino Unido, en Francia o en EE UU, estará en todo los procesos electorales. Tenemos que ser capaces de articular un argumentario realista y eficaz que aborde los problemas, si queremos evitar que ciertas capas de la población apoyen al neofascismo. Tenemos que tener respuestas revolucionarias y creíbles sobre la guerra y sobre la migraciones. Desde la humildad y desde la escucha a quien nos cuenta sus problemas reales. Es muy posible que el precariado no vote verde, pero es el sector donde podemos conseguir votos prestados en determinados momentos.  Bien entendido que no propongo renunciar a nuestras ideas, al contrario. En Holanda y en Austria se hizo bandera de la defensa de la diversidad. Pero no vale con simples lemas, hay que descender a cómo se vive la realidad.

Finalmente está la dicotomía rural – urbano. Muy presente en el discurso político y social. Doy por perdida la batalla, soy un urbanita aunque sepa mucho más de las labores del campo que la mayoría de bocazas que utilizan esa palabra. También sé que necesitaremos muchos años para llegar a un sector que siente que su modo de vida se muere y nos considera sus enemigos. Tenemos que luchar  con ideas y con humildad.

Plantación de árboles en el Parque Natural de Redes, Asturias. Autor JMFP

No ayuda nada el ataque generalizado a colectivos. Eso no funciona nunca y en este caso menos. Mi enemigo no puede ser el público hipotético que ponía al principio del artículo. Esas personas se sienten arrastradas por cambios sociales que no entienden y que no cuentan con ellas. Nuestra fuerza debe ser la sinceridad. Ya no existe el mito del paisanola vida rural en el siglo XXI habrá que organizarla en torno a parámetros nuevos y probablemente tengamos que asumir que muchos pueblos desaparecerán. Tenemos que tener propuestas políticas positivas y creíbles para los pueblos que son viables. Con eso podremos romper resistencias de mucha gente urbana que se siente ligada a los pueblos y podremos entrar lentamente en los pueblos.

El acercamiento a estos tres colectivos, es necesario, no por los votos que proporcione, sino porque nuestros grupos humanos, sino son diversos, no tendrán suficiente inteligencia colectiva para afrontar los retos que tenemos por delante.

conclusión

Tenemos que fabricar a nuestro electorado y esto es un proceso que lleva muchos años. Sólo las políticas verdes crearán un electorado verde. Debemos tener claro que nuestro objetivo está en el largo plazo y que a medio plazo debemos consolidar el suelo electoral del 3 %.

Tenemos que fabricar nuestros votantes y eso lleva muchos años Clic para tuitear

No es imposible, se puede conseguir, pero nadie lo va a regalar, necesitamos trabajo continuado, paciencia y objetivos claros.

El autor de este artículo es Pepín Fernández, que pertence al equipo promotor del blog y que ha escrito varios artículos, entre ellos el primero de esta trilogía:

¿Tiene sentido un partido verde?

En este artículo aparece como una causa importante del retroceso de los conservadores birtánicos la política de los Verdes en las elecciones de este jueves:

Causas del resultado electoral británico

Algunos enlaces relacionados con este artículo están en las recomendaciones de este mes:

Recomendaciones mayo 2017

Un artículo que creemos está relacionado con esta trilogía:

El cainismo de la izquierda

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2 thoughts on “¿Hay gente que quiera votar verde?


  1. Me quedo con esto: “Sólo las políticas verdes crearán un electorado verde.” Ahora toca aprender a cómo se hace eso; la política atiene un componente de relaciones personales que apenas se ha explorado.


  2. Muy interesante. Duro parece de roer este hueso pues luchar contra el capitalismo productivista y contra la gente que vive en el campo y se siente amenazada porque nosotros entendemos otra forma de cuidar la naturaleza, amén de que entienden la creación de puestos de trabajo como la biblia, mucho tiene que cambiar la gente y educarse para que nos entiendan. Es muy difícil el discurso, como tu dices pues todo el mundo se ve “tocado” de una forma u otra.

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