El placer de no cambiar

¿Qué buscamos cuando entramos a una organización política, a un sindicato, a un……..?
La mayoría de las veces, encontrar unos ideales y unos objetivos afines a nuestras ideas y nuestra forma de visión de la vida, pero otras y por desgracia buscar nuestros propios intereses particulares, buscando nuestro propio beneficio y no el bien común o la lucha de unos ideales para mejorar una sociedad enferma que necesita de un cambio. Una vez dentro cuando miramos y observamos sus prácticas, nos damos cuenta de las diferencias entre lo que creíamos, lo que debería de ser y lo que es.
De las diferencias, vienen los enfrentamientos de opiniones o posturas diferentes, que no sabemos consensuar y más que buscar acercarnos o enriquecernos con la diversidad, conseguimos todo lo contrario, alejarnos y posicionarnos en posturas, poco amables, muy mediatizadas que nos llevan al enfrentamiento por querer defender posiciones de poder.
Mi decepción fue tal al haber entrado a formar parte de la militancia en la ecología política representada por Equo y que luego se convirtió en VerdsEquo…ver en mis propias carnes que por el mero hecho de ser diferente y por haber expresado mi postura y pensamientos, fuera el detonante de mi expulsión sin motivos que lo argumentaran, con las formas más ruines a mi modo de ver por el mero hecho de opinar y ver las cosas diferentes, sin tan siquiera haber tenido la oportunidad de saber los motivos ni defender mi postura.
Vivimos hoy en día, en constantes revolutus y luchas internas entre lo que pienso, lo que siento, lo que permito y lo que soy.
La mayoría de las veces vivimos de espaldas a la vida, a las necesidades sociales, al cambio, y el querer hacer las cosas de una manera diferente a lo establecido, nos resulta incómodo y nos situamos en historias que nos alejan cada vez más de nosotros mismos, de nuestra auténtica esencia como personas, permitiendo el automatismo mental, estableciendo realidades que no deberíamos permitir. Sin embargo, el deseo de sentirnos alguien, mantener una cierta fama, la seguridad económica, el poder, todo ello acomoda nuestras vidas por miedo a perder lo establecido.
Son posturas que se parecen a las mencionadas en el artículo de este blog sobre el Marqués de Comillas, donde hoy da la sensación de volver a ese pasado que de forma muy clara, estableció conductas y prácticas de esclavitud, y sometimiento ideológicos de los pueblos, donde la libertad brillaba por su ausencia, donde se castigaba la libertad, destrozando así la dignidad de la condición humana, acciones reprochables que hoy día, deberían haber desaparecido.
Hoy más que nunca necesitamos de personas que nos impliquemos, aportemos nuestra opinión, nos comprometamos con las personas y el medio ambiente y que seamos conscientes de hacia donde va la humanidad, y las graves y cercanas consecuencias que puede tomar el rumbo de la inactividad, de la indiferencia, del egocentrimos y de las posturas cerradas.
Es triste con que impunidad estas acciones son tapadas y ocultadas por quienes no quieren que la verdad salga a florecer y que nada más quieren perpetuar su poder, no dejando que la vida cambie, que la democracia se regenere para ser más participativa y creativa.
Hoy en día, partidos que se dicen de izquierdas, permiten a través de sus cabezas de lista o de estructuras poco democráticas, adoptar de igual manera conductas que reflejan claramente, mismas prácticas de partidos totalitarios y con poca base democrática en sus bases.
Hoy más que nunca me siento defraudado y decepcionado con la inmensa mayoría de partidos que se dicen renovadores y democráticos, que lanzan sus banderas desde una ecología que no llega a la sociedad, que mira hacia otra parte, y donde la participación es mínima.
¿Donde quedan esos ideales, esas ilusiones de un futuro esperanzador, de un partido que cuenta con el pueblo, de una sociedad unida y participativa, donde…………?.
Vi una ilusión y una esperanza en lo Verde, en la ecología, pues siempre fué mi bandera y mi esperanza, de un mañana sin fronteras, de un futuro compartido, de una comunidad que cuenta con el semejante para que entre todos seamos necesarios y considerados, pero poco a poco, después de tantas batallas para poder llegar a un espacio donde poder iniciar proyectos que ayuden a esta sociedad enferma por el poder, el dinero y prestigio, preferimos abandonar nuestros ideales, para convertirlos en puros espejismos de un mañana incierto y oscuro.
¿Qué tiempo nos queda……?, ¿con quién contar…….?, pués sí compañer@s, aún quedan muchas personas muchas esperanzas con las que compartir nuevos rumbos y nuevas ideas, que permitan hacer de un mañana mejor, pero no son los partidos, no son los sindicatos cada vez mas vendidos al poder del capital, sino las personas, los movimientos sociales, que no necesitan de un poder para ser reconocidas, y que desde el corazón, siguen creyendo en las ideas que harán posible un cambio que se avecina, que si o si, queramoslo o no, llegará y no en un tiempo lejano, sino más bien cercano.
Veo muchas personas compañeras de EQUO, cada vez más desilusionadas y cabreadas con nuestras posturas.
Nuestras luchas internas por llegar a no sé donde, de que poder….nos limita y nos destruye, mientras que la mejor opción es construir nuestros sueños en una sociedad donde el TENER se convierta en todo lo contrario, en la expresión del SER, el COMPETIR en COMPARTIR Y COOPERAR.
Momentos difíciles, momentos que nos hacen dudar, pero que si no damos pasos firmes y decididos, para de verdad cambiar un mañana presente, nos veremos abocados a la nada, al olvido y a un mundo de servilismos y resignaciones, solo la aceptación de lo nuevo, de aprender a integrar y saber complementar desde el consenso, podremos construir un futuro lleno de esperanza, de un verde resplandeciente y una vida saludable y llena de amabilidad.
El futuro lo tenemos a nuestro lado, con las personas que nos acompañan desde la ilusión, desde el reconocimiento y desde el amor compartido por un futuro más saludable, sostenible y sin las acritudes de los enfrentamientos y los odios por eliminarnos del mapa, por el mero hecho de ser diferentes.
Fulgen Tortosa
Espero que pronto podamos ver un resurgir de un verde de esperanza, de una  sociedad que sepa convivir con las personas y los seres vivos desde el respeto y aceptación, aprendiendo a madurar nuestros infantilismos por una madurez responsable y exenta de frivolidades y sin sentidos.
Fulgen es ya un habitual en nuestro blog y en los ocmentarios y ha escrito varios artículos. Aquí tenéis uno de ellos:
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