Entrevista a Cote Romero (I)

Como en la anterior entrevista de Verdes en la frontera, la variedad de preguntas y la pasión de las respuestas hace que nos haya quedado una entrevista muy larga, por lo que la dividimos en dos. Entrevistamos a Cote Romero como cara visible de la Plataforma por un Nuevo Modelo energético, pero también como mujer comprometida social y políticamente.

Empezamos siempre las entrevistas hablando de etiquetas. ¿Aceptas que te etiqueten? ¿Cómo te defines?

Hola. Esta pregunta que parece baladí puede tener toda la carga de profundidad que le queramos dar. Claro que acepto que me etiqueten, no obstante y aun siendo una práctica habitual para encajar la realidad y comprender el mundo, creo que es una manera de percibir la información limitante y errónea. Limitante, porque las etiquetas no recogen toda la riqueza de facetas que desarrollamos las personas. Y errónea porque etiquetar la realidad genera separación. Si soy del norte y el otro es del sur, ponemos distancia y muchas veces confrontación. Es decir, la visión parcial de la realidad, y buena muestra de ello es clasificar y cosificar a las personas, en la práctica impide establecer objetivos comunes y metodologías de colaboración.

La manera de desinflar la dominación es descubrir que somos libres para salir del sistema Clic para tuitear

En Madrid de manifestación
En Madrid de manifestación

A pesar de lo dicho y para contestar a tu pregunta, puedo definirme como una persona inmersa en una cultura de separación que trata de despertar internamente conciencia y desde ahí transformar en «vida buena» el caos y el sufrimiento que genera nuestra manera vivir. El fomento de una cultura de «No separación» en ningún caso significa un «buenismo bobo» que provoque parálisis y resignación y que impida denunciar las malas prácticas de los gobiernos, de las grandes corporaciones, de la sociedad en su conjunto o mis propias incoherencias. Todo lo contrario. La vida me insta a tomar partido y ser coherente y decidida. Por tanto, me siento apelada a denunciar el relato oficial que sustenta un modelo de sociedad injusta e insostenible, pero mi enfoque no es el de un enemigo a abatir, si no el de despertar del letargo personal y colectivo y construir alternativas que no generen sufrimiento. Considero que esa es la manera más eficaz de desinflar las mega-estructuras de dominación. Descubrir que tenemos libertad para salir de un sistema injusto.

¿Crees que la gente es consciente de lo que significa cambiar el modelo o realmente solo quiere oír que la energía es cara y nos roban, pero sin entrar en el fondo del asunto?

club de lectura Petra Kelly
club de lectura Petra Kelly

En muchas ocasiones escucho que hoy en día, y gracias a Internet, la información está disponible y accesible para todas las personas y por tanto, si éstas no inician procesos de cambio es por egoísmo y por comodidad. No creo que sea tan simple. Porque muchas veces oyendo no oímos, o viendo no vemos. Es decir, entre la realidad o la información y lo que interpretamos como tal, están operando filtros internos. De tal manera que desde un marco conceptual determinado estamos bloqueados para aprehender información de un marco conceptual diferente. Por esto se hace necesario hacer un viaje exploratorio para analizar cómo interpretamos la realidad, cómo se ha conformado el imaginario colectivo, cómo opera y qué efectos tiene en el comportamiento social. Y debemos hacer este cuestionamiento porque los marcos conceptuales rigen nuestra manera de entender el mundo y afectan a cómo vamos a responder en todos los ámbitos de nuestra vida, en el energético también. El marco conceptual se sostiene en un relato que da coherencia a nuestra manera de actuar. Pero, ¿nos hemos planteado quién elabora el relato?

Nuestra sociedad actual se sustenta en un modelo económico basado en la acumulación. Un sistema económico injusto y suicida que se mantiene fagocitando constantemente recursos materiales, energía y personas. Injusto porque acumula la riqueza en pocas manos a costa de expulsar del concepto de una «vida buena» a millones de personas. Y suicida porque afecta gravemente a las bases físicas que sostienen la vida, al medio ambiente.

La sociedad se sustenta sobre un sistema económico injusto y suicida Clic para tuitear

Y ¿cómo se puede mantener un sistema nocivo y concentrado en muy pocas manos si todos los demás somos mayoría? La única explicación está en la dominación cultural a través de un relato que le imprima coherencia. Ya que este modelo se mantiene por un pacto de consentimiento oculto, tan oculto que no somos conscientes de él. Una certera ingeniería social que a través del sistema educativo, de la publicidad y de los medios de comunicación, nos ha inoculado una cultura de separación y de insatisfacción que mantiene todo el aparato, y que sacraliza el confort como máxima expresión de la felicidad. Separación que fomenta el individualismo, y ya sabes, divide y vencerás. E insatisfacción como base de este consumismo loco e irreflexivo al que estamos sometidos y que es la sangre del sistema.

La mejor medicina consiste en apagar el televisor y quebrar el individualismo Clic para tuitear

Cada vez más personas se van dando cuenta de que el mito del confort ha generado una sociedad frustrada y deprimida. No obstante, es muy difícil o prácticamente imposible, de manera individual salir del relato oficial y actuar. Para ello, la mejor medicina que disponemos consiste en apagar el televisor y quebrar el individualismo, juntándonos con otras personas para descubrir, de manera colectiva, otros relatos y otras maneras de hacer. Esto ya está ocurriendo por todos los rincones del planeta. Pero esta nueva realidad no es conocida por todo el mundo, entre otras causas, porque no cuenta con la adecuada repercusión mediática. Y si bien es verdad que no se dispone de los medios de comunicación de masas para romper la prédica hegemónica, aunque se tuvieran, el efecto no sería inmediato por el simple hecho de comunicar todo esto. Necesitamos de-construir imaginarios. Si no ¿por qué en la cena de navidad, en igualdad de condiciones de comunicación, no eres capaz de convencer a tu cuñado?

¿Por qué en la cena de Navidad no eres capaz de convencer a tu cuñado? Clic para tuitear

¿Cómo podemos comunicar en la sociedad de los 140 caracteres ideas como “peak oil” o “los refugiados climáticos”?

 Tienes razón en apuntar que este sistema además se mantiene en la prisa. Somos la sociedad «fast», ya que ello favorece la irreflexión. Porque se precisa tiempo para analizar y reflexionar qué tienen en común los refugiados climáticos y el peak oil. Necesitamos tiempo para llegar a dilucidar que el sistema económico actual necesita estar en continuo crecimiento y que esto tiene como consecuencias haber agotado recursos tan valiosos como el petróleo. Necesitamos tiempo para analizar que detrás de las migraciones, opera un sistema de dominación y expolio de otros territorios. Necesitamos reflexión para entender que la base energética del sistema, la quema de combustibles fósiles, ha cambiado el clima y esto ya es causa de migraciones masivas de personas. Analizar todo esto requiere tiempo.

Encuentro representantes Plataforma en Madrid
Encuentro representantes Plataforma en Madrid

Y en este sistema de la caducidad inmediata, me preguntas cómo podemos comunicar conceptos tan complejos y tan poco intuitivos como el peak oil o los refugiados climáticos, o los complejos mecanismos que operan en nuestras decisiones y mantienen un sistema injusto. Salvo espacios de degustación lenta como son los blogs o revistas especializadas, como es en este caso, la información debe ser telegráfica. Porque el medio exige frugalidad. Sin lugar a dudas, en esos espacios también debemos comunicar. Y para ello, adaptarnos a los 140 caracteres, o tener una «frustrante» intervención de un asunto denso en un espacio de 20 segundos en un telediario. Para ello tenemos que trabajar la síntesis y la concreción. Y aún más exigente todavía, sacrificar mucha información importante a fin de que esa información también sea válida. Una idea fuerza, y si llega, ya habrá espacio para reflexiones de mayor calado.

Hay que lanzar una idea fuerza. Si llega, ya habrá tiempo para reflexiones de más calado. Clic para tuitear

Ante este panorama, ¿tenemos solución?

Si bien el panorama que se plantea es demoledor opino que tenemos posibilidades. Este sistema económico, que asemeja un alcázar inexpugnable, alcanzo a ver en él dos fisuras y aquí el papel de la ciudadanía es crucial.

El sistema tiene una fisura política y una fisura económica Clic para tuitear

Fisura Política: El todopoderoso «Poder Económico», a pesar de su preeminencia, precisa para operar a sus anchas de un determinado sistema normativo que emana del «Poder Político». Aunque éste sistema normativo sea la desregulación. Véanse como ejemplos, la elaboración de los tratados de libre comercio, la corrupción política, las puertas giratorias, etc. Por lo tanto, los gobiernos elaboran normas que favorecen a las oligarquías. Éstas a su vez, con un férreo control de los medios de comunicación, elaboran un relato mediático que influye en los votantes, de tal manera que se mantienen determinadas estructuras políticas en el gobierno. Y así, este insoportable círculo vicioso.

¿Cuál es el objetivo del poder político? Mantenerse en el poder Clic para tuitear

Pero en la política actual (con honrosas excepciones), ¿cuál es el verdadero objetivo del «Poder Político»? Mantenerse en el poder a través de los votos de los ciudadanos. Si los votos se obtienen, como en la actualidad, por medio del discurso creado por la plutocracia empresarial, el poder político favorecerá el statu quo.

Pero si surgiera una ciudadanía con conocimiento y activa que exigiera que se regulase a favor del bien común, al «Poder Político» no le quedaría más remedio que hacer un viraje. La presión social por tanto es vital para el cambio de modelo. De ahí, que acuñe con tanta frecuencia que nada va a cambiar si no hay una ciudadanía activa que empuje el cambio.

Nada va a cambiar si no hay una ciudadanía que empuje el cambio Clic para tuitear

Fisura Económica: Ya es una realidad en todo el mundo, aunque no se visibilice, que una economía cuyo motor no es la acumulación, es decir, no centrada en el lucro, ciudadana, resiliente, local y conectada está cambiando el mundo. Porque es capaz de satisfacer las necesidades «reales» de todas las personas poniendo en el centro la vida. Es decir, respetando los derechos humanos, de los animales y rompiendo con el expolio de la naturaleza. No necesita crecer continuamente. Reduce drásticamente el uso de materiales y energía. Y a la larga libera el recurso más precioso: Tiempo. Pero, además, si satisfacemos nuestras necesidades fuera de las grandes corporaciones del sistema, estamos retirando poder, es decir nuestro dinero, al sistema. La manera más eficaz de apuntar al corazón de la bestia es dejarla sin sustento. El éxito dependerá de la escala. Si las cooperativas verdes que comercializan en España energía, en vez de tener 50.000 personas socias cuentan con una base social de millones de personas, el fiel de la balanza se desplazará sin lugar a dudas.

Si las cooperativas aglutinasen a millones de personas, el fiel de la balanza se desplazaría Clic para tuitear

¿Cómo podemos llegar a las mayorías?

Es evidente que los medios de comunicación son clave en el mantenimiento del sistema y que acceder a ellos sería un catalizador del cambio. Pero no sería suficiente. Hay que trabajar y mucho, el discurso del cambio para que éste penetre a pesar de las barreras que operan tras décadas de educación, publicidad y cultura hegemónica.

Los medios de comunicación son claves, pero no son suficientes Clic para tuitear

Además, no se trata siquiera de deponer a unos gobernantes para colocar a otros más acordes a políticas sociales, pero que en el fondo mantengan un sistema económico extractivista que precise estar en continuo crecimiento. Se trata por tanto, de un revolucionario cambio social. Y una revolución cultural requiere tiempo para inocularse lentamente. Pero para más inri no disponemos de tiempo. Entre otras muchas cuestiones, el cambio climático avanza inexorablemente y urge un cambio de hábitos disruptivo y ambicioso. Vaya callejón sin salida, ¿no?

El cambio social necesita tiempo, pero el cambio climático no espera: ¿Un callejón sin salida? Clic para tuitear

Aun constatando que los cambios culturales se cocinan a fuego lento me aventuro a tener esperanza. Pero no una esperanza desesperada y cogida con las pinzas del No rendirse. Tampoco una esperanza basada en que los coletazos duros del cambio climático nos pongan las pilas. Ni una esperanza depositada en que al final la tecnología nos sacará del atolladero. Porque es evidente, que nuestra sociedad hiper-tecnologizada no ha contribuido a que seamos una sociedad mejor.

Mi esperanza se basa en que los cambios necesarios a realizar mejoran y mucho nuestra calidad de vida. Y eso es contagioso. Porque todas las personas queremos una vida buena. Y el modo de vida actual, al margen de disponer o no de trabajo, de vivir en el Norte enriquecido o en el Sur global, de ser aceptado socialmente o pertenecer a una minoría marginada, es una vida insatisfactoria. Este sistema se sustenta en ello, en la insatisfacción. Creando sociedades enfermas.

¿Qué persona en un Madrid, ciudad en la que vivo, no está harta de atascos, de prisas y del cansancio generalizado? ¿Quién no se ha dado cuenta del tiempo, dinero y energía que se invierten en las necesidades «innecesarias» de la sociedad de consumo y que una vez satisfechas no satisfacen? ¿Quién no querría disponer de tiempo para disfrutar de la naturaleza, de la lectura, de las amistades o de la familia?

Pero además, el reto necesita construcción colectiva para el bien común. Y no hay mayor satisfactor que sentirse útil construyendo, y si es de manera colectiva, con otras personas, la experiencia de unidad es un catalizador sólido del cambio.

la experiencia de unidad es una catalizador sólido del cambio Clic para tuitear

Aquí está la clave. Aprender a no reproducir las lógicas de este sistema económico en nuestras organizaciones sociales, políticas, empresariales, vecinales, etc. Aprender a trabajar sin competir por los liderazgos, el poder o el control. Se puede, ¡claro que se puede! Pero debemos tenernos paciencia, porque hemos sido inoculados por el individualismo y la competencia hasta los tuétanos. Pero se puede. Ya hay hermosas realidades por todas partes.

Por tanto, sin medios de comunicación, sin tiempo, y con un poderoso sistema jugando a la contra, me aventuro a decir que tenemos posibilidades de llegar a las mayorías. Porque si el motor del cambio que nos encamine a la acción necesaria en vez de estar basado en el sacrificio o en la culpa, se basa en la construcción colectiva y en la alegría compartida, el cambio será contagioso.

El sistema nos quiere uniformes y separados, así se nos controla mejor. La esperanza, por tanto, la atisbo en la diversidad y la unidad: muchas estructuras pequeñas, locales, resilientes, democráticas, unidas y conectadas. Para ello, debemos cambiar la manera de relacionarnos. Arrumbar de nuestras relaciones la competencia que emana la lógica de la dominación y caminar por la senda de la cooperación y colaboración.

Cote Romero
Cote Romero
Diplomada en Gestión y Administración Pública y cursado Ciencias Políticas y de la Administración, siempre ha desarrollado su actividad profesional y social compatibilizando tres referencias esenciales: la justicia social, la sostenibilidad ambiental y los procesos participativos.
Su activismo social la ha conducido por infinidad de grupos y equipos de trabajo, así como movimientos sociales. Precisamente es en este contexto en el que se ubica su lucha por la ecología social y un modelo energético limpio y democrático. Así, fue miembro fundador de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético de la que es coordinadora estatal. Dentro de esta misma área, es Patrona de la Fundación Renovables.
Coordinadora del libro “Alta Tensión. Luchando por un Nuevo Modelo Energético”, ha publicado diversidad de artículos sobre pobreza energética, energía y derechos humanos, etc. Tras más de una década de gestión, sigue dirigiendo la empresa de no lucro Ecooo, que se dedica al diseño de procesos de empoderamiento social de la energía. Toda esta actividad la concilia con diferentes labores relacionadas con el asesoramiento político y social sobre políticas energéticas y estrategias de comunicación y movilización.
Es también socia fundadora de la cooperativa de consumo Teatro de Barrio
Aquí van unos enlaces relacionados:

Cote Romero en twitter

teatro de barrio

Artículo diario público

Aquí la segunda parte de la entrevista:

Entrevista a Cote Romero (II)

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One thought on “Entrevista a Cote Romero (I)


  1. Me parece la entrevista buenísima pero ya es hora de empezar la práctica y dejarse de tanta teoría yo creo que la práctica sería empezar con aglutinar a los ciudadanos en torno a las cooperativas y explicándoles las ventajas que tiene una y otra energía a precio de coste

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